Hallaron ahorcado al joven morterense que era buscado en Trelew

Transeúntes dieron cuenta del hallazgo de un cuerpo colgado de un sauce de gran porte, detrás del regimiento de Esquel y a escasos metros de las vías de La Trochita. Un hombre que paseaba por el sector creyó que era una persona de pie, pero luego advirtió que era otra la situación. Al lugar llegaron raudamente y bajo una profunda consternación familiares del joven Aquiles Juan Pablo Hernández que se encontraba desaparecido hace una semana. Cerca de la medianoche de este sábado su padre reconoció el cuerpo en la morgue local, esa misma noche su madre arribaba a la ciudad cordillerana. Según fuentes policiales el cuerpo presentaba signos de varios días de fallecido.

La fiscal Fernanda Révori (foto) dialoga con el comisario Javier Rehl, se constituyó en el lugar conjuntamente con personal del Servicio de Atención a la Víctima del Delito. Fuentes fidedignas informaron a Radio 3 que el cuerpo se encontraba a unos cincuenta metros de la traza de la ruta a La Hoya y unos 25 metros campo adentro de las vías del tren, la altura donde se encontraba dispuesto es de alrededor de unos cuatro metros por lo que se descartaría que haya sido un suicidio inducido o un cuerpo plantado, de todos modos se evalúan varias hipótesis en las que trabaja la fiscal.

El padre del joven desaparecido, Rafael Hernández (foto) se mostró ofuscado con las autoridades policiales porque la zona de búsqueda esta semana fue muy distante del sector de hallazgo del cuerpo, tanto él como su otro hijo Franco recién llegados de Córdoba no se movieron del perímetro vallado, en compañía de otros familiares que residen en la zona.

A pocos días de conocerse la desaparición del joven cordobés, ingresó en la policía una denuncia por un grave hecho de índole privado contra el chico Hernández, de parte de los mismos familiares que lo alojaban, lo cual ha complejizado sin dudas la causa con ribetes de tragedia familiar.

En diálogo con Radio 3 AM 780, su padre Rafael dijo este sábado a la mañana que habló con Aquiles por teléfono por última vez el sábado 7 de abril, notándolo muy asustado y que según testigos, ese mismo día lo vieron comprando en una panadería cerca de las 20 hs. Respecto al tono de voz del chico en la conversación telefónica, dijo estaba «quebrado y que se sintió amenazado por sus propios familiares y con miedo que pudieran hacerle algo de lo que manifestaron».

Fuente: Radio 3  – Cadena Patagonica

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