Diez años de prisión para el morterense que intentó matar a su mujer

La Justicia condenó a diez años de prisión Claudio Javier Gorosito (34), quien el año pasado hirió a su pareja en la ciudad de Morteros con un cuchillo, asestándole al menos unas diez puñaladas.

La pena fue aplicada en la mañana de ayer, tras un juicio en tribunales. El agresor llegaba imputado como supuesto autor de «homicidio calificado en grado de tentativa» en la persona de su pareja, Cristina Pamela Maidana.

Además de los jueces técnicos participaron jurados populares. El fallo fue por unanimidad y se conoció pasadas las 14 de este viernes, tras un cuarto intermedio donde previamente el fiscal había pedido esa misma pena. En tanto, la defensa de Gorosito había solicitado que se lo declare solamente como autor de lesiones leves calificadas por el vínculo y se le aplique la pena mínima.

La lectura de los fundamentos de la sentencia será el próximo martes 18 de septiembre.

El fiscal Alejandro Acuña, quien subrogó al fiscal de Cámara, efectuó un pormenorizado análisis de lo sucedido en las primeras horas de la tarde del 3 de agosto de 2017, en la vivienda de calle 17 de Agosto 545 de la ciudad de Morteros. Describió el modo en que el imputado atacó a la mujer, a la cual acusaba de haberle sido infiel. De acuerdo a lo descripto por Acuña, la víctima dormía cuando el hombre la atacó con un cuchillo de mango blanco y unos 15 centímetros de hoja, propinándole no menos de diez puñaladas. Pese a la gravedad del ataque, Maidana logró escapar y pedir ayuda.

Para Acuña estuvo acreditada la culpabilidad del acusado sosteniendo que a su entender hubo intenciones de matar: «Estaban solos en la casa, había cerrado y asegurado las puertas, se aprovechó del estado de indefensión de la mujer pero la resistencia de la víctima evitó que le diera muerte», fue una de las frases del fiscal en los alegatos.

Por su parte, César Testa, abogado defensor de Gorosito, en un encendido alegato intentó convencer a los integrantes del jurado y a los jueces técnicos que su defendido en ningún momento tuvo intenciones de matar. Hizo mención a los testimonios de familiares directos de la víctima, los que dijeron que era una pareja envidiable: «No hay elementos que demuestren que la pareja se encontraba atravesando una crisis»; también hizo mención al testimonio de los albañiles que asistieron a la mujer quienes dijeron que no vieron a nadie que la siguiera cuando dijo huir de la agresión.

El defensor, también hizo referencia a un «trastorno mental momentáneo» que habría sufrido el imputado: «Siempre dijo que no fue su intención matar, sino que la quería asustar en razón del comentario que había recibido acerca de una presunta infidelidad».

Tras los alegatos, el presidente del tribunal le otorgó la última palabra al acusado, quien simplemente manifestó: «No la quise matar y le pido perdón». Luego le llegó la condena.

Fuente: La Voz de san Justo

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