Crisis social: el Paicor termina el año con 309 mil raciones diarias
Se acerca el receso escolar de verano y el Programa de Asistencia Integral Córdoba (Paicor), que ya cubre los 12 meses del año, se prepara para asistir a los estudiantes con módulos alimentarios especiales durante las vacaciones.
A lo largo de este año el programa alimentario tuvo un crecimiento notable en la cantidad de raciones: había terminado 2024 con 249.333 beneficios, para cerrar este 2025 con 309 mil raciones diarias. Un 24% más en apenas 12 meses.
Además, el programa se afianzó con dos modalidades de cobertura: durante el calendario escolar, a lo largo de 10 meses, los chicos recibieron las raciones en el colegio, mientras que en los recesos de invierno y de verano, los beneficiarios accedieron a módulos especiales con 27 productos alimenticios.
“Este programa refuerza el proceso educativo integral del niño dentro y fuera de la escuela. Al tener las aulas cerradas en invierno y durante casi dos meses en verano, por una cuestión conductual con la comida, el beneficio se prolonga con los módulos”, le dijo a La Voz David Consalvi, secretario general de Gobernación, a cargo del programa.
Y agregó que cada escuela tiene establecido un menú diario con un balance nutricional, control de prestación del servicio y cumplimiento de los menús. “En los recesos escolares los chicos se llevan los productos a sus hogares, donde la dinámica de elaboración es diferente”, subrayó.
Y remarcó que el programa tiene un valor cultural importante, ya que busca equilibrar los gustos familiares con una oferta alimentaria variada para la creciente demanda de asistencia.
Los módulos de verano, que se repartirán hasta el 15 de diciembre, contienen 27 productos, entre ellos leche en polvo, mate cocido, yerba, cacao, azúcar, fideos ,arroz, avena, harina, lentejas, puré de tomate, choclo, caballa o atún, y pasta de maní para el 50% del padrón. También se incorpora miel para “testear” su aceptación entre los chicos.
“Cuando hicimos la prueba tuvo una gran aceptación, por eso incorporamos la miel al módulo de verano. Se trata de una estrategia para ‘abrirles’ el paladar a los chicos y chicas”, indicó. En esa línea, el funcionario adelantó que está previsto incorporar nuevos productos para sustituir otros más procesados.
Los menús en las escuelas
Ante la demanda y la necesidad de brindar un menú con productos de alto valor nutritivo, ya que en muchos casos es la única comida diaria de los chicos, el programa buscó regionalizar los ingredientes para adaptarse al paladar según cada zona de la provincia, incluyendo la presentación visual del plato y el cuidado en el balance nutricional.
Los menús son variados e incluyen carnes, pastas, verduras, frutas y panes. Estos platos son elaborados por el Área de Nutrición del Paicor con la participación de la Escuela de Nutrición de las universidades Nacional, Católica y Siglo XXI.
Consalvi contó que es un trabajo que comenzó en 2024 para levantar el estándar con la presentación de los platos, la incorporación de nuevos alimentos, el control de cantidad y garantizar una mejor nutrición. A partir de esos cambios, muchas familias de clase media demandaron incorporar a sus hijos al programa, subrayó el funcionario.
Además, resaltó que durante el invierno 2025 se incorporó la miel a los menús, a través de un acuerdo con apicultores locales, mientras que 340 comunas y municipios sumaron productos derivados del maní en base a un acuerdo con la Cámara del Maní. En el inicio de clases de 2026 se medirá su aceptación.
El programa demanda una inversión promedio de $ 19 mil millones mensuales. “Buscamos desestigmatizar el Paicor y promover valores como la solidaridad, la inclusión y el refuerzo del proceso educativo”, destacó Consalvi.
Sin desperdicios
Por otra parte, el programa tiene un control de asistencia a los comedores ya que el Gobierno paga el servicio a las empresas prestatarias sobre la cantidad de raciones que los beneficiarios consumieron efectivamente a lo largo del mes.
“Hay un fuerte control del ‘servicio sentado’, es decir, se paga la ración que el beneficiario utilizó. El niño que recurre a clases asiduamente, salvo cuando falta, hace uso y provecho del plato”, expresó. Y agregó: “Esa ración no se descarta, no sale de la planta y no la pagamos”.
Además, remarcó que se bajó el desperdicio o sobrante de porciones de un 25% a casi un 11%. Esta baja la atribuye al diseño de estrategias para que los niños aprovechen al 100% los platos de comida que reciben.
Dentro de esas estrategias, incluyó saber cuáles alimentos tienen mayor aceptabilidad, platos que resultan familiares o no de acuerdo a la región, para a partir de ello ajustar el menú y su variabilidad.
Para muchos es la única comida del día
Consalvi manifestó que el Paicor es un programa dirigido al sector social más vulnerable, donde el refuerzo alimentario no es solamente una estrategia, sino que hoy se volvió un elemento de “supervivencia”.
De hecho, es el único alimento que reciben durante el día muchos niños, niñas y adolescentes. “Este dato lo recabamos a través de las manifestaciones de la comunidad educativa, de los directores y de las propias trabajadoras del Paicor”, afirmó.
Para muchos estudiantes es la única comida del día. (Provincia)Y añadió: “Lo manifiestan con mucha contundencia y no como hechos aislados. Por eso, a partir de 2026 comenzaremos a medir esa variable también”.
Asimismo, manifestó que en los comedores tienen conocimiento de múltiples situaciones sociales y familiares que atraviesan los chicos y chicas, y que en función de ello se articulan acciones de asistencia y acompañamiento con otras áreas del Estado provincial.
Crece la demanda de una clase media empobrecida
A lo largo del año, las familias pueden solicitar la incorporación de sus hijos al Paicor, pero antes deben cumplimentar una serie de requisitos socioeconómicos para ser beneficiarias del programa.
Dentro de esos requerimientos se incluyen los ingresos totales del grupo familiar por debajo de la Canasta Básica Total (CBT), además no tener un auto con menos de 10 años de antigüedad y no ser propietario de más de un inmueble como vivienda familiar.
El programa realiza regularmente una depuración de su base de datos y se asegura que los beneficiarios cumplan con los requisitos establecidos. No obstante ello, muchos casos son observados por incumplir algún requisito. De hecho, este año hubo más de 20 mil rechazos.
Para David Consalvi, secretario General de Gobernación, existe una presión de una clase media “empobrecida” por incorporarse al programa. “Son familias que tienen trabajo, vivienda y a veces también tienen más de un vehículo, pero que se la juegan por acceder al programa porque sus ingresos ya no les alcanzan y no llegan a fin de mes”, explicó.
“La canasta básica que nosotros tomamos es de cuatro personas: dos adultos y dos menores. Entonces, los ingresos del matrimonio o de la unión convivencial no tienen que superar el gasto que demanda dicha canasta”, subrayó.
El funcionario dijo durante este año se detectaron inscripciones fraudulentas donde se simulaba la separación de los padres para acceder al programa. “Hemos advertido casos donde figuraban los padres como separados, y decían cada uno por su lado que estaban a cargo de los niños. Luego de un trabajo de control muy riguroso, nos dimos cuenta de que era una estrategia para incorporar a los chicos al Paicor”, expresó.
La escuela normal superior tiene una amplia matrícula que incluye a estudiantes de varios barrios de la ciudad de Córdoba: 143 chicos en el nivel inicial, 625 en el primario, 1.768 en el secundario y 875 alumnos en el nivel superior.
Además, cuenta con un plantel de 518 docentes y 45 personas de apoyo o auxiliares administrativos que trabajan en el colegio.

