Salud

Se dispara una peligrosa enfermedad de contagio sexual y alertan por una vía de infección poco conocida

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“Tengo bien presente que hay varones que tienen vergüenza de comprar preservativos. Quizás no se rehúsan a usarlo, pero tampoco lo compran, que es algo que la mujer esperaría tener en el momento, y entonces se tiran el lance”. La escena descripta por una joven de 20 no explicará todo pero sí una parte de la suba dramática de casos de sífilis en 2025: hubo 26% más contagios que el año anterior, lo que bajado a tierra significa que 46.613 personas padecieron la infección por la bacteria Treponema pallidum. Si se comparan esos con la mediana anual de los 5 años anteriores, es una disparada que llega 71% más contagios.

Es sabido que hace ya varios años muchas relaciones sexuales se inician con sexo oral. “Principalmente, de chicas a chicos; obvio que no al revés”, ironizó la joven consultada, que pidió reservar su nombre. Pero lo que se sabe mucho menos (y las campañas parecen flaquear, en este punto) es que, sin preservativo, el sexo oral también puede transmitir sífilis, ya que el famoso chancro con el que se inicia la enfermedad puede aparecer sin estar asociado a dolor o molestias, y estar tanto en la boca como en los genitales. La bacteria se mueve hábilmente entre los tejidos de la pareja sexual, a través de los fluidos que toman contacto con esa lesión.

Las únicas maneras de prevenir el contagio de sífilis son el uso correcto del “preservativo masculino y del preservativo femenino, y de un producto que en Argentina no se comercializa, que es el campo de látex”, explicó Facundo Gómez, ginecólogo y médico de planta de tracto genital inferior en el Hospital General de Agudos “Bernardino Rivadavia” de la Ciudad.

Su experiencia de lo que viene viendo en el consultorio es útil y elocuente. “Hoy estoy viendo no menos que uno o dos casos semanales de sífilis en los estadíos 1 o 2. Muchas de las pacientes ni siquiera se dan cuenta de que tienen la enfermedad porque no tienen dolor ni molestias”. Agregó que estas detecciones, en lo que respecta a su práctica, se dan “en mujeres de todas las edades”, y recordó que “la orientación sexual es irrelevante”, mientras dos personas, una de ellas infectada, mantengan sexo oral, vaginal o anal sin protección.

La escalada de sífilis en Argentina

Las cifras comentadas arriba resumen lo informado en las últimas ediciones del Boletín Epidemiológico Nacional (BEN), que ya en noviembre advertía que, sin contar todavía con los datos del último trimestre del año, hasta el 31 octubre de 2025 se habían registrado 20% más casos que en 2024. Finalmente, la suba fue más del 26%.

Hace tiempo que los boletines del Ministerio de Salud de la Nación vienen reportando -a modo de alerta- dos cuestiones preocupantes. La primera es la persistencia del alza anual en las detecciones de sífilis, por lo menos desde 2019 (más allá del paréntesis de 2020, por la cuarentena).

Es decir, termina un año y cuando se mira para atrás, el conteo de las detecciones nunca da para abajo respecto del año previo. No baja pero tampoco se sostiene. Crece.

La aceleración de nuevos casos se puede ver porcentualmente. En 2024 hubo 14,3% más confirmaciones de sífilis que en 2023. Pero entre 2025 y 2024, el alza fue 12 puntos porcentuales mayor que en el bienio anterior. Casi 10.000 personas más se sumaron al combo de nuevos contagiados, como parte de los más de 46.600 de todo 2025.

Si todo esto no fuera suficiente para dimensionar el tamaño del problema que puede acarrear la falta de uso del preservativo (y, advierten algunas voces, de falta campañas, con distribución de profilácticos), el asunto también se puede ver por tasa poblacional. En 2019 había 56,1 infectados por sífilis por cada 100.000 personas. En 2024, la tasa llegó a 93,5. Y en 2025, casi tocó los 101 casos por cada 100.000 habitantes.

Por malo que sea el escenario, estos números contrastan con una baja en la sífilis congénita, que el Boletín Epidemiológico Nacional consigna como «enfermedades del niño», ya que informa la transmisión “vertical” de la bacteria (de madre a feto).