Hito de la salud pública cordobesa: recibió el primer trasplante de corazón de un donante en asistolia controlada y se recupera favorablemente
- Practicada en octubre de 2025 en el Hospital Córdoba, fue la primera intervención de este tipo en adultos en Latinoamérica.
Con tan solo 22 años, Ezequiel protagonizó junto al equipo médico del Hospital Córdoba, un hito histórico para la salud pública de Córdoba.
En el mes de octubre, el joven oriundo de San José de las Salinas recibió el primer trasplante de corazón de un donante en asistolia controlada practicado en adultos en Latinoamérica.
Para ello, equipos médicos de Córdoba viajaron al Hospital José María Cullen de Santa Fe para realizar la ablación y trasladar el órgano.
Ezequiel era atendido desde el año 2024 en el Hospital Córdoba debido a un diagnóstico de insuficiencia cardíaca y actualmente asiste a controles periódicos donde los médicos monitorean su excelente evolución.
“El trasplante me dio otra oportunidad de vivir, de seguir adelante”, resumió Ezequiel, quien de a poco vuelve a disfrutar de actividades cotidianas que hasta antes de la operación no podía realizar.
“Ahora puedo caminar varias cuadras y andar en bicicleta; antes no podía hacerlo. Puedo volver a mi pueblo, a donde hace muchos años no volvía; sentí una alegría enorme”, contó el joven.
Si bien el tratamiento que recibió inicialmente en el Hospital Córdoba dio muy buenos resultados, luego se presentaron descompensaciones, por lo que el equipo de salud decidió iniciar los estudios correspondientes para su inclusión en la lista de espera de trasplante cardíaco.
Tras una nueva y severa descompensación clínica, Ezequiel ingresó en la lista de urgencia y, el 6 de octubre de 2025, recibió el trasplante.
“Este procedimiento ya se hace con trasplante hepático y renal, pero es la primera vez que realizamos un trasplante de corazón de un donante en asistolia controlada”, explicó Laura Altamirano, su médica tratante. “Es un orgullo para Argentina y para Córdoba específicamente. De esta manera, aumenta la cantidad de órganos disponibles y representa una esperanza más para todos los pacientes que están esperando”, agregó.
“Cuando me dijeron que la operación había salido bien, fue una alegría tremenda”, expresó Mirta Basualdo, mamá de Ezequiel.
Una nueva oportunidad
En relación con el estado de salud actual del paciente, la doctora Altamirano explicó: “Ezequiel se encuentra estable, las biopsias que se hicieron fueron sin rechazo, los estudios postrasplante arrojan buenos resultados y no ha presentado ningún tipo de complicación”.
El paciente permaneció los primeros meses tras la intervención en la ciudad de Córdoba, en la casa de un familiar. En la actualidad asiste a controles mensuales en el Hospital Córdoba.
«Está realizando actividades físicas de baja exigencia, como caminatas y distintos ejercicios, y comenzó a estudiar”, comenta la especialista.
Altamirano explicó que los pacientes trasplantados pueden tener una vida normal. Incluso, la evidencia reciente indica que pueden realizar actividad física de alta intensidad, siempre que sea de manera progresiva y bajo estricta supervisión médica.
No obstante, remarcó que durante el primer año es fundamental mantener cuidados especiales. En esta etapa inicial, el uso de inmunosupresores resulta clave para prevenir el rechazo del órgano, un riesgo que es mayor en los primeros meses y que disminuye con el tiempo, permitiendo un ajuste progresivo de la medicación.
“El trasplante cardíaco marcó un antes y un después en la vida de Ezequiel; le permitió volver a proyectar. La donación en asistolia representa una esperanza concreta para muchas personas que se encuentran en lista de espera. Donar órganos es un acto de amor y solidaridad que puede salvar y transformar vidas”, finalizó la referente.

