¿Qué pasará este verano? La amenaza silenciosa de El Niño que pone en alerta a la Argentina
El fenómeno de El Niño se desarrollará con total certeza durante el próximo verano en la Argentina, lo que generará un incremento en los días de lluvias prolongadas y temperaturas que rozarán los 40 grados en diversas regiones.
El geólogo especialista en costas y oceanografía, Federico Isla, detalló las consecuencias de este evento climático en una entrevista realizada en el streaming La Voz En Vivo.
Según el experto, los análisis de imágenes térmicas muestran que la temperatura marina se sitúa 2,6 grados por encima de lo normal, lo que consolida un escenario de alta humedad.
El impacto principal no se dará a través de tormentas torrenciales puntuales, sino mediante precipitaciones persistentes a lo largo de varios días que irán acumulando agua en las zonas más bajas del territorio nacional.
Esta acumulación hídrica afectará de manera directa a cuencas clave del centro y litoral argentino, donde ya se registran crecidas históricas en los principales ríos. La situación requiere de un monitoreo constante debido al volumen de agua que se desplaza desde las altas cuencas fluviales hacia el Río de la Plata.
Zonas críticas por las inundaciones
El especialista advirtió sobre la situación de los bañados de la Marga en el sur de Córdoba, un humedal donde desaparece el río Quinto entre los límites de dicha provincia y Buenos Aires.
En este sector, las lluvias extraordinarias generarán un incremento de caudal hídrico que suele provocar disputas de escurrimiento entre las jurisdicciones locales.
«El principal problema es el río Quinto donde trae mucha agua y siempre hay peleas porque se empiezan a inundar los partidos del noroeste de Buenos Aires y tratan de evitar que esa cantidad de agua no llegue», explicó Isla durante la transmisión en vivo.
Además, mencionó como puntos vulnerables a la cuenca de la laguna Picasa en Santa Fe y la laguna de Malargo en Mendoza.
Por otra parte, la crecida de los ríos Paraná y Uruguay ya provocó anegamientos en Entre Ríos, impulsada por caudales récord registrados en las Cataratas del Iguazú.
Esta masa de agua bajará pronto hacia las cabeceras del Río de la Plata, afectando especialmente a localidades costeras de tierras bajas.
En el caso de Córdoba capital, Isla aclaró que no es posible predecir un riesgo uniforme de inundación, aunque sí se espera que los embalses como el dique San Roque registren niveles más elevados que los habituales en épocas de sequía.
Temperaturas extremas de hasta 40 grados
El cambio climático modificó los parámetros térmicos habituales en el país, haciendo que jornadas de 35 grados sean consideradas normales durante la temporada estival.
Con la llegada deEl Niño, el termómetro registrará picos de 38 a 39 grados con regularidad, alcanzando eventualmente los 40 grados en la provincia de Córdoba.
«Hoy por hoy los últimos veranos 35 es un día normal, la noticia es llegar a 38 39 es decir que ahí se ve el cambio climático», puntualizó el oceanógrafo desde Mar del Plata. Esta tendencia obligará a los destinos turísticos locales y de la costa atlántica a planificar medidas de mitigación para el confort de los visitantes.
Entre estas estrategias se evalúa la instalación de sistemas humidificadores en la vía pública durante las jornadas de calor extremo, imitando las medidas adoptadas en ciudades de España y Portugal.
El turismo deberá adaptarse a un verano que alternará días de precipitaciones persistentes con jornadas de altas temperaturas.
Prevención y medidas gubernamentales
A diferencia de eventos anteriores, los gobiernos municipales y provinciales ya iniciaron esquemas de coordinación ante las alertas meteorológicas emitidas. Los gobernadores Martín Llaryora de Córdoba, Axel Kicillof de Buenos Aires, el gobernador de Santa Fe y el gobernador de La Pampa convocaron comisiones especiales para mitigar los riesgos hídricos de forma coordinada.
La prioridad técnica radica en mantener limpios los desagües urbanos y asegurar las salidas de agua en los ejidos municipales de las localidades expuestas. Asimismo, en zonas de producción ganadera de alta vulnerabilidad como Villa Paranacito, en Entre Ríos, ya se planifican acciones preventivas para retirar el ganado de las islas y zonas bajas.
«Lo más recomendable es ya estar preparados para en las zonas bajas poder sacar la hacienda rápidamente», remarcó Isla sobre la necesidad de anticiparse a las crecidas de los ríos.
Por último, el especialista destacó que el fenómeno meteorológico también representa una oportunidad económica para el sector agropecuario en la pampa seca. El aumento de la humedad favorecerá cosechas récord de soja, maíz y trigo en las zonas donde las precipitaciones suelen ser escasas en años normales.
LA VOZ
