El Festival de la Buena Mesa suma nuevas medidas para reducir el impacto ambiental
El Festival de la Buena Mesa avanza en la consolidación de un perfil ambientalmente responsable y suma, en esta nueva edición, una serie de acciones orientadas a reducir el impacto que genera uno de los eventos más convocantes de la ciudad. Desde el municipio señalaron que el trabajo se apoya en una perspectiva de sostenibilidad, con medidas concretas que abarcan desde la gestión de residuos hasta la concientización del público.
De esta manera, el festival busca ir más allá del concepto de evento sustentable para avanzar hacia un modelo verdaderamente sostenible, incorporando el cuidado del ambiente como un eje central de su organización.
En ese marco, el director General de Servicios, Darío Muratore, remarcó que se trata del tercer año consecutivo en el que se trabaja con este enfoque. “Cada evento tiene una huella ecológica y de carbono, y la idea es revisar acciones para disminuirla y lograr que el evento sea sustentable”, explicó el funcionario.
Muratore subrayó además que la sostenibilidad implica una actitud activa frente a la problemática ambiental. “Un evento no sustentable es el que no piensa en el ambiente, y uno que sí lo es, es el que se preocupa por esta problemática”, sostuvo.
Entre las medidas implementadas se encuentra el reciclado de pilas utilizadas por artistas y equipos técnicos, así como el tratamiento del aceite usado en las freidoras de los puestos gastronómicos. “Generamos el reciclado de pilas de los cantantes, de la producción, luces y demás, y también el rasurado del aceite que utilizan las distintas freidoras para cocinar”, detalló.
Durante el desarrollo del festival también se instalarán puntos verdes para la separación de residuos reciclables como plásticos, cartones y papeles limpios. Todo el material recolectado será derivado a una cooperativa, con el objetivo de reincorporarlo a la economía circular.
Otro de los ejes destacados es la concientización del público. Desde la organización se promueve el uso del transporte público para reducir la huella de carbono generada por el traslado de vehículos particulares hasta el predio de la Sociedad Rural. “La idea es, a partir de la difusión, generar que se utilicen los medios públicos para bajar la huella de carbono”, explicó Muratore.
En esa línea, el funcionario apeló a la responsabilidad individual de quienes asistan al evento. “Entender que somos responsables de nuestros residuos y que lo que compremos podamos dividirlo y colocarlo en los lugares destinados a tal fin, para poder tener un resultado efectivo”, señaló.
Finalmente, adelantó que, en caso de que el festival deje una huella de carbono residual, se avanzará con acciones compensatorias. “Si después queda una huella de carbono negativa, pondremos árboles en un lugar a designar para pagar esta carga ecológica que estamos generando”, afirmó.
Vasos reutilizables, una de las principales novedades
En línea con esta política ambiental, una de las principales novedades de la edición será la incorporación de vasos reutilizables. El municipio alcanzó un acuerdo con la empresa Amiplast para implementar este sistema en todo el predio del festival.
Según se informó oficialmente, los vasos reutilizables estarán disponibles en los puestos gastronómicos y de bebidas, con el objetivo de reducir el uso de plásticos descartables, optimizar la gestión de residuos y promover prácticas responsables en el espacio público, reforzando así el perfil sostenible del Festival de la Buena Mesa.

