Salud

Vacunación antigripal 2026: quiénes deben aplicarse la vacuna y por qué es clave

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Con el descenso de las temperaturas y el inicio del otoño, la gripe vuelve a ocupar un lugar central en la agenda sanitaria en Argentina. La influenza es una infección respiratoria viral que cada año genera un incremento de consultas médicas y hospitalizaciones, especialmente entre los grupos de mayor riesgo.

Frente a este escenario, los especialistas insisten en la importancia de la vacunación antigripal anual como la herramienta más efectiva para prevenir cuadros graves y disminuir la presión sobre el sistema de salud.

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Quiénes deben aplicarse la vacuna y cómo es el calendario de vacunación

Durante las primeras semanas de 2026 ya se registró un número considerable de casos de Enfermedad Tipo Influenza (ETI), un término epidemiológico utilizado para describir cuadros caracterizados por fiebre igual o superior a 38 grados y tos. Según los reportes sanitarios, en las primeras seis semanas del año se contabilizaron más de 45 mil casos de este tipo de infecciones respiratorias.

Un dato que preocupa a los especialistas es que una gran proporción de las personas diagnosticadas con influenza (H3N2) no habían recibido la vacuna correspondiente. En los análisis realizados hasta el momento, más del 70% de los casos confirmados correspondieron a personas que no estaban inmunizadas.

Este fenómeno refuerza la importancia de la vacunación preventiva, especialmente antes del período de mayor circulación del virus.

En la actual temporada también se detectó la circulación predominante de un subclado del virus conocido como variante K. Los especialistas señalan que esta variante puede estar asociada con un mayor número de internaciones en determinados grupos de la población, particularmente en niños pequeños y adultos mayores.

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Por ese motivo, la campaña de vacunación se orienta principalmente a los sectores que presentan mayor riesgo de sufrir complicaciones. Entre ellos se encuentran los niños de entre seis y veinticuatro meses, las personas mayores de 65 años, las mujeres embarazadas en cualquier etapa de la gestación y el personal de salud, que por su actividad está más expuesto al virus.

También se recomienda la vacunación a personas con enfermedades crónicas, como afecciones cardíacas, respiratorias, renales o metabólicas. En este grupo se incluyen también quienes presentan inmunosupresión u obesidad severa, así como los convivientes de personas que integran grupos de riesgo.

En el caso de los niños de entre seis meses y ocho años que nunca recibieron la vacuna antigripal, el esquema de inmunización requiere dos dosis. Estas deben aplicarse con un intervalo mínimo de cuatro semanas entre cada aplicación para garantizar una respuesta inmunológica adecuada.

Aunque lo ideal es recibir la vacuna antes del invierno, los especialistas destacan que puede aplicarse en cualquier momento mientras el insumo esté disponible. La protección comienza a desarrollarse unas dos semanas después de la aplicación, por lo que vacunarse a tiempo resulta clave para atravesar los meses de mayor circulación viral con mayor protección.

Las vacunas disponibles este año en Argentina protegen contra tres cepas diferentes del virus de la gripe. Además, existen formulaciones específicas destinadas a adultos mayores que incluyen dosis reforzadas o adyuvantes para estimular mejor la respuesta del sistema inmunológico.

Más allá de la vacunación, los especialistas recuerdan que existen otras medidas de prevención importantes. El lavado frecuente de manos, la ventilación de los ambientes, cubrirse con el pliegue del codo al toser o estornudar y limpiar superficies de uso común son hábitos que ayudan a reducir la transmisión de virus respiratorios.