Policiales

Diez años después, capturaron a un prófugo por explotación de una menor en San Francisco

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Un hombre de 35 años fue detenido luego de permanecer una década prófugo, acusado de explotar laboralmente y abusar de una menor en la ciudad de San Francisco. Maykol Rodrigo Challapa, ciudadano boliviano, fue localizado por efectivos de Gendarmería Nacional en la provincia de Santa Fe.

La causa judicial se originó en 2014 en San Francisco. Según la investigación, Challapa y su pareja, Marleni Mamani Cussi (34), habrían trasladado desde Oruro, Bolivia, a una adolescente de 17 años con la promesa de trabajar en un negocio de venta de ropa que la pareja tenía en esta ciudad.

Sin embargo, de acuerdo con el expediente, la oferta laboral nunca se concretó. En cambio, la joven habría sido obligada a trabajar tanto en el comercio como en la vivienda de la pareja, sin recibir ningún tipo de remuneración y en un contexto de malos tratos. La acusación también sostiene que fue víctima de episodios graves de violencia.

La investigación comenzó en San Francisco

El caso se conoció en febrero de 2015 cuando la adolescente logró comunicarse por Facebook con una amiga y le contó la situación que atravesaba. En ese mensaje expresó: “Me quiero morir, no quiero estar más así”.

A partir de ese contacto se radicó una denuncia que derivó en un allanamiento en la vivienda donde residían, ordenado por la Justicia Federal de San Francisco. Durante ese procedimiento Mamani Cussi fue detenida, mientras que Challapa logró escapar del país.

La orden de captura contra el acusado había sido librada el 23 de febrero de 2015. Recién en diciembre del año pasado fue localizado y detenido en la provincia de Santa Fe.

Tras su arresto, la fiscal federal con jurisdicción en San Francisco, María Marta Schianni, ordenó su procesamiento y prisión preventiva al considerar que existe riesgo de fuga.

Condena para la pareja del acusado

En paralelo, la situación judicial de Mamani Cussi tuvo varias instancias. En 2016 fue absuelta por el Tribunal Oral Federal 2 de Córdoba, pero la fiscalía apeló la decisión. Posteriormente la Cámara Federal de Casación Penal anuló ese fallo y ordenó un nuevo juicio.

Ese segundo proceso se realizó en 2025 mediante un juicio abreviado en el Tribunal Oral Federal 1 de Córdoba, donde la mujer reconoció su participación en los hechos y fue condenada a seis años y medio de prisión por explotación laboral, tráfico ilegal de personas y facilitación de permanencia ilegal de extranjeros agravados por tratarse de una menor.

Según la investigación, la adolescente había ingresado al país utilizando la identidad de su hermana gemela, ya que no contaba con documentación propia. Durante el proceso judicial se determinó que debía cumplir largas jornadas de trabajo en el comercio de ropa y en la vivienda, con fuertes restricciones para comunicarse con otras personas, incluso con su propia madre.

Durante las audiencias, la víctima llegó a declarar que sentía que “pertenecía a ellos” y que se consideraba “su esclava”, circunstancias que fueron corroboradas a lo largo de la investigación judicial.