CASO RAUL ROSSO: Elevaron a juicio el homicidio de empresario brinkmanense

A poco más de un año del homicidio del empresario de Brinkmann, Raúl Egidio Rosso (60), la Fiscalía en investigó el caso elevó la causa a juicio.

Son cinco los imputados por los delitos de homicidio y estafa. La decisión de la fiscal de Arroyito, Graciela De Bernardis, fue apelada por la defensa de tres de los acusados.

Los imputados son Rodolfo Félix Novarese (por estafa y homicidio doblemente calificado por criminis causa y alevosía), Germán Enrique Gallegos, Diolindo Rubén Monge, Guillermo Natalio Ulloa y Miguel Ángel Martínez, todos estos acusados del delito de estafa.

El abogado Pedro Duspuy, defensor de Monge, Ulloa y Martínez, decidió apelar ante el Juzgado de Competencia Múltiple de Arroyito la elevación a juicio, en tanto que los defensores de Gallegos y Novarese, Miguel Fernández y Guillermo Flores, respectivamente, no se opusieron a la medida.

Flores dijo que decidió no atacar la decisión de la fiscal ya que prefiere demostrar en el juicio que su defendido, Novarese, no cometió ninguna estafa, «eso lo voy a intentar demostrar en la audiencia de debate la que espero que comience antes de fin de año». Novarese es el único acusado del crimen.

 

 

La búsqueda de Rosso había durado varios días  

El caso mantuvo en vilo a la región

Luego de permanecer dos semanas desaparecido, el cuerpo sin vida de Rosso fue hallado el 4 de mayo de 2018. El caso causó conmoción y mantuvo en vilo a nuestra región durante esos días.

Rosso había sido visto por última vez por Novarese, que era cliente de su local de venta de máquinas agrícolas.

Antes de ser detenido, Novarese fue quien guió a la policía hasta el lugar adonde fue hallado el cadáver.

El cuerpo de Rosso estaba enterrado en un campo a 15 kilómetros de El Tío. La policía había rastreado la zona con perros y drones tras la denuncia de desaparición realizada por una hermana del empresario.

Según los investigadores, el último contacto de Rosso, horas después de salir de su local de venta de máquinas agrícolas, había sido con Novarese, a quien le había vendido cadenas para unas cosechadoras.

Novarese tenía un local comercial que fue allanado días después, cuando secuestraron una camioneta y celulares porque en principio había sido imputado por los supuestos delitos de estafa y falso testimonio agravado. A partir del hallazgo del cuerpo de Rosso, su situación se agravó. Desde entonces permanece alojado en la cárcel de San Francisco.

La Voz de San Justo

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