CLIMA: El campo: víctima, responsable y solución parcial del cambio climático

Madrid.   La agricultura juega un papel clave ante la crisis climática dada su triple condición como víctima de unas consecuencias que amenazan su futuro, como responsable parcial por las emisiones y, al mismo tiempo, como actor fundamental para contrarrestarla por el «efecto sumidero» de los cultivos.

El campo fue protagonista en la jornada de este jueves en la Cumbre del Clima de la ONU (COP25) que se celebra en Madrid

  • Monopolizó presentaciones, mesas redondas, debates y seminarios en los que se analiza su rol y se defendió de las críticas. La puesta es por la innovación.

Pero los datos sobre su influencia en el medioambiente varían en función del organismo y el método estadístico.

Responsable. Según el Ipcc, el sector agropecuario es responsable del 23% de las emisiones globales. (AP)

Impacto del campo

En el caso del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (Ipcc, en sus siglas en inglés), el panel internacional que asesora a la ONU, estima que el sector primario (agrícola y ganadero) es responsable de cerca de un 23 por ciento de las emisiones globales de gases de efecto invernadero (GEI).

Por encima, se sitúa el energético, con aproximadamente un 35 por ciento de las emisiones, y debajo en el ranking el 18 por ciento de la industria y el 14 por ciento del transporte.

Pero, según la Unión Europea (UE), en 2016 la agricultura emitió el 11,5 por ciento del total de GEI, con 511 millones de toneladas de CO2 equivalentes

La energía emanó 1.280 millones; los 931, el transporte; 849, la industria y los 575 la actividad residencial y comercial.

Las cifras reflejan grandes diferencias geográficas: el peso de la actividad agraria es sensiblemente mayor en países en vías de desarrollo, pero los expertos recuerdan que, si se observan los datos a largo plazo, es el llamado «mundo occidental» el mayor culpable de la situación actual.

«Es fácil demonizar al campo porque la mayoría de la población mundial vive en ciudades, es un blanco fácil (…) En el fondo, lo que son insostenibles son nuestros hábitos de consumo», opinó José Luis Gabriel Pérez, miembro del Instituto Nacional de Investigación y Tecnología Agraria y Alimentaria (INIA) de España.

Su tesis es simple: Si el campo produce de forma intensiva -y por tanto genera más emisiones- es porque en el ámbito urbano se consume «de todo y de forma exagerada», y en esa lógica se enmarca el uso de fertilizantes o fitosanitarios para mejorar los rendimientos, por ejemplo.

Chile quiere ser ejemplo

Chile, a cargo de la presidencia de la COP25, expresó su apuesta por una transformación del sector agrícola y silvícola a través de mecanismos de producción más sostenibles.

Antonio Walker, ministro de Agricultura de Chile, apuntó que la agricultura, «muchas veces por ignorancia», en vez de mitigar el efecto del cambio climático está ayudando a que se agrave.

A pesar de todo, cree que el sector primario tiene «muchas oportunidades» para revertir esa situación, si bien supone un «desafío muy grande».

El objetivo de Chile, según apuntó, es reducir las emisiones un 18 por ciento hasta 2030, un desafío «fuerte», pero el Gobierno está muy comprometido en ello.

Agricultura de conservación

Una de las apuestas para ser más sustentable es la agricultura de conservación, centrada en hacer un uso más eficiente de los recursos naturales.

Otra alternativa es la agricultura de precisión, en la que se hace un uso intensivo de la tecnología.

«Con drones, imágenes por satélite o incluso midiendo en la planta, la tecnología nos permite ajustar el uso de fertilizantes y fitosanitarios a las zonas que realmente lo necesitan», señaló Pérez.

Tecnología. La tecnología aplicada al agro, como los drones, puede ayudar a reducir las emisiones. (AP)

“Utilizar la tecnología en la agricultura es fundamental para garantizar la seguridad alimentaria, que peligra si los suelos no están sanos, alertó José Perdomo, presidente ejecutivo de la organización CropLife Latin America.

Y ejemplificó que gracias al uso de tecnologías, el riego, la fertilización y el control más eficiente de plagas, en 2006 nueve personas se alimentaban con una hectárea, mientras que en 1960 en el mismo espacio se alimentaban dos personas.

Vacas. El ganado vacuna es una gran emisor de metano, uno de los gases de efecto invernadero. (AP)

Ganaderia emisora

La ganadería es otro emisor de gases como consecuencia del estiércol y las flatulencias de los animales que generan metano.

Se esta trabajando en modificaciones genética en el ganado y en cambio en su alimentación, para reducir las emisiones.

La Voz 

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