8 M: La maternidad es el principal factor que afecta a la igualdad de género

La discriminación laboral contra las mujeres es motivo de preocupación. Una de las  causas de éste fenómeno es la desproporción en la asignación de las tareas domésticas. La tradición cultural de colocar a la mujer a cargo de las tareas domésticas, hace crecer cada vez más la brecha salarial existente. Es por eso, la equidad de género no se logrará sólo con nuevas regulaciones laborales. Hace falta también propiciar un cambio cultural que distribuya con equidad los roles dentro del hogar.

Uno de los factores que afecta la igualdad de género es
resultado de decisiones privadas ligadas a la llegada de los
hijos y su crianza.

La desproporción en la asignación de tareas domésticas
incide en las posibilidades de dedicarse al trabajo remunerado.
Es común que ante el desafío de la maternidad las mujeres se
retiren del mercado laboral, reflejado en la caída de la tasa
de actividad, o que trabajan elijan trabajos más flexibles y/
o que les impliquen menos horas, que se traduce en
menores ingresos.

También es posible que los empleadores internalicen que las
mujeres son mas proclives a sumir responsabilidades
domésticas y las busquen para trabajos con menos
responsabilidad horaria y salarios.
Más que políticas de discriminación positiva, se necesitan
políticas que faciliten y promuevan el empleo,
especialmente en hogares de bajos ingresos.
Entre ellas: sistemas de guarderías de tiempo completo y alta
calidad, educación de doble jornada, flexibilidad de la jornada
laboral, facilidad para el trabajo part-time, trabajo vía Internet
desde el hogar, redefinición de las reglas previsionales
compensando la falta de aportes causadas por la maternidad,
entre otras.

Por más que se trate de decisiones privadas, también se
necesitan políticas que fomenten un mayor equilibro en las
tareas domésticas. Ej.: acortar la brecha entre la licencia
por maternidad y por paternidad.

Fuenet: IDESA