Ex intendente de Marull, víctima de una extorsión telefónica

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El ex intendente de la localidad cordobesa de Marull, ubicada en el este de la provincia, Clemente Cornaglia, y su esposa padecieron este domingo a la madrugada una extorsión telefónica.

Delincuentes hasta ahora no identificados los despojaron de una importante suma de dinero y joyas haciéndoles creer que habían secuestrado a su hijo. El ardid se prolongó entre las 2.15 y cerca de las 3.30.

En diálogo con Cadena 3, Cornaglia contó que recibieron un llamado en el teléfono fijo, que fue atendido por su mujer.

“Ella escuchó la voz de nuestro hijo diciendo que lo habían asaltado, que tratáramos de juntar la plata que había en la casa y que la pusiéramos en una bolsa blanca al frente de la vivienda. Llovía en ese momento. Salí y coloqué la plata en la calle. Para nosotros era nuestro hijo: la voz era la de él”, relató.

“Cuando entré, me dijo que cerrara la puerta, bajara las persianas, no viera nada y contáramos del 1 al 200. Habremos llegado al 100 y se escuchó un auto que paró. Cuando alcanzamos los 200, salí y vi que la plata ya no estaba”, añadió.

Luego, el supuesto hijo les pidió que buscaran dólares en la casa y, como la respuesta del matrimonio fue que no tenían en su hogar, les solicitaron joyas. “La mamá tiene oro”, dijeron y les dieron las mismas indicaciones que con el dinero: que los pusieran en una bolsa blanca en la calle.

Inmediatamente, el matrimonio obedeció y volvió a contar hasta el 200. “Cuando terminamos, mi hijo, del otro lado de la línea, me aseguró que con esto se habían quedado conformes”, prosiguió.

“Volvé a contar del 1 al 200, porque estoy bastante lejos con los ojos vendados, para que me acerquen lo más posible a casa”, les ordenó la voz en el teléfono.

Luego de hacerlo por tercera vez, les volvió a pedir que contaran, pero más despacio, para que lo dejaran más cerca de su vivienda.

En ese momento, escucharon el siguiente mensaje: “Me dejaron en Balnearia, pero no avisen a la policía, porque a dos los conozco. No me busquen: me voy en remís”.

“Para nosotros era nuestro hijo el que hablaba, porque la voz era a de él. ¿Cómo puede ser una imitación tan perfecta?”, se lamentó el ex intendente.

Una vez que finalizó la conversación, fue rápidamente a la casa de su hijo, que vive al lado de su domicilio, y se dio cuenta del engaño.

“Lamentablemente, uno siempre está con eso de que no hay que atender el teléfono, pero, cuando uno escucha la voz que aparentemente es la del hijo, se desespera de una manera que comete estos errores”, concluyó.

Fuente Cadena 3