(AUDIO) – Carina Ludueña tras su absolución: “Fueron años de mucha angustia e impotencia”

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Ludueña visitó LA RADIO 102.9 y en su relato, tras el fallo del juicio, coincidió con su letrado Sarnago que utilizó el término de «dos perejiles».

Ayer, la sargento primero Carina del Valle Ludueña (42) y el excabo Darío Alejandro Romano (37) fueron absueltos de los delitos de «omisión de los deberes de funcionario público y homicidio culposo». Habían llegado libres al juicio, por lo que esa seguirá siendo su condición.

Ludueña hizo hincapié en dejar en claro lo sucedido porque “la gente es muy cruel con los comentarios. Fueron cuatro días exhaustos y ocho años difíciles con la causa abierta“.

Fueron años de mucha angustia e impotencia por habernos culpado siempre sabiendo que cumplimos la función con responsabilidad, y las obligaciones civiles y morales. Siempre me pregunté ‘por qué a mi’” enfatizó entre lágrimas.

Los imputados llegaron al juicio imputados por delitos de «omisión de los deberes de funcionario público y homicidio culposo».

Es culposo cuando no hay intensión de provocar daños a terceros, y es homicidio doloso cuando si hay intensión expresa” remarcó diferenciando Ludueña. Pero afortunadamente, los jueces y el jurado popular absolvieron a los dos policías.

Sólo Dios y la justicia divina saben lo que realmente sucedió aquel día” indicó.

En la misma resolución, los jueces decidieron remitir las actuaciones a la fiscalía de Morteros de los antecedentes del comisario inspector Luis Guillermo Ludueña y de la sargento Lorena Soledad Ludueña por la presunta comisión del delito de falsificación de instrumento público; también del cabo Fernando Mariano Rivero por el supuesto delito de falso testimonio y del sargento retirado Clemente Sánchez, por encubrimiento.

Durante el juicio, un policía testigo acusó al exjefe de la comisaría de ordenar adulterar el libro de guardia.

Los fundamentos de la sentencia serán leídos el 18 de diciembre en horas del mediodía.

La fiscal de cámara Consuelo Aliaga Díaz tras alegar solicitó que a Ludueña se la condenara a la pena de seis meses de prisión de ejecución condicional y se la inhabilitara por el término de cinco años para ejercer como policía. Y para Romano, un año de prisión de ejecución condicional e inhabilitación por el término de cinco años para ejercer cargos públicos.

El representante de la familia de Acosta constituida en querellante, Gustavo Utrera Ramos, pidió el sobreseimiento de Romano pero adhirió al pedido de pena de la fiscal de cámara en el caso de Ludueña.

Los defensores, Lucio Sarnago por la mujer policía y Norberto Vaca por Romano, coincidieron a la hora de pedir la absolución de sus defendidos y cuestionar la investigación que se llevó adelante desde la fiscalía de Morteros en aquel año, calificándola de deficiente y sosteniendo que se dejaron pasar pruebas de vital importancia para esclarecer el hecho.

El asesor letrado Lucio Sarnago utilizó el término de «dos perejiles» al referirse a los imputados, en tanto que Vaca volvió a insistir con su teoría «de que el hilo se corta por lo más delgado y en este caso Ludueña y Romano eran los ‘candidatos’ ideales».

«Nosotros esperábamos este final, está bien porque absolvieran a dos perejiles, ahora vamos por los más grandes que es el comisario Ludueña y los que están detrás del él. Nos vamos con la sensación de que la muerte de nuestro hermano está impune por eso ahora vamos a continuar luchando para que se reabra la investigación» indicó Javier Acosta, hermano del fallecido.

La aprehensión -registrada a las 17.40- en aquel momento estuvo a cargo Darío Romano y en la guardia de la comisaría de Morteros se encontraba la mujer policía junto al entonces jefe de la dependencia, subcomisario Guillermo Ludueña.

 

[Con información de La Voz de San Justo]