Se solicitó la reapertura, escalonada por rubros, de los comercios

Con el aval de sus entidades asociadas, entre las que se encuentra la Federación Comercial de Córdoba (Fedecom), la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) solicitó ayer al Gobierno nacional permitir la apertura de los rubros comerciales no exceptuados a partir de un “esquema escalonado por sector”, lo que podría concretarse sin atención en los locales, con despacho de productos a través de distintos canales de envío y con pagos digitales.

Fedecom había presentado ya, el 13 de abril pasado, una propuesta similar al ministro de Industria y Comercio de la Provincia de Córdoba, Eduardo Accastello, para que el comercio considerado no esencial pudiera comenzar a trabajar “sin atención al público, a puertas cerradas, prestando el servicio a través de canales alternativos de venta y entregas a domicilio, tomando los recaudos y medidas sanitarias preventivas necesarias”.

Así, ayer hizo lo propio la entidad nacional, ya que es el interlocutor válido con la cartera dependiente del ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, a quien se le planteó en la misiva la preocupación del sector por “recomponer parcialmente la actividad comercial, gravemente afectada por la pandemia”.

“Desde esta Confederación –por CAME- proponemos habilitar el ejercicio a los rubros no exceptuados a partir de un esquema escalonado por sector, cumpliendo estrictamente con los protocolos de seguridad establecidos, desalentando los grandes aglomerados de gente”, se expresó en la nota.

A la par, la entidad consideró “posible la reapertura de todo el comercio, sin atención en local, despachando los productos a través de canales de envío o retirando previo acuerdo con el vendedor” en la puerta del local o en otros puntos de entrega.

La nota firmada por el presidente de CAME, Gerardo Díaz Beltrán, y del secretario General, José Bereciartúa, advirtió que “de no reformular los formatos vigentes, el comercio minorista pyme terminará extinguiéndose, constituyendo un dique a la venta tanto de la producción industrial nacional como de aquella proveniente de las economías regionales, amenazando el empleo”.