La Provincia suma otros 38 respiradores para camas críticas

El gobernador Juan Schiaretti, junto a la diputada nacional Alejandra Vigo y el ministro de Salud Diego Cardozo, recorrió este martes las instalaciones del Laboratorio de Ingeniería Biomédica, que acaba de monitorear el funcionamiento de los nuevos respiradores que se destinarán a hospitales públicos provinciales que tratan el Covid-19.

El laboratorio es un organismo provincial puesto en marcha en 2015, para controlar la calidad de todo el equipamiento médico adquirido por el sistema público de salud. También tiene a su cargo la reparación de la aparatología que está en uso.

Schiaretti indicó que el organismo ya verificó los 38 dispositivos que ingresaron recientemente, con sus respetivos monitores. “Esto nos permitirá seguir poniendo en funcionamiento camas críticas de nuestros hospitales provinciales para atender a cordobeses que pudieran contraer el coronavirus”, destacó el mandatario.

Por este control, pasaron en los últimos 30 días los respiradores adquiridos para las nuevas camas críticas de los hospitales que tratan el Covid-19. Además, se testearon nuevos desfibriladores, electrocardiógrafos, equipos de RX portátiles, bombas de infusión y ecógrafos adquiridos para la contingencia actual.

El mandatario agregó que “en estos próximos días seguirá ingresando equipamiento y (el laboratorio) continuará trabajando en su puesta a punto. Pero, sobre todo, si los equipos que tenemos requieren mantenimiento por el uso, podremos repararlos rápidamente para evitar que queden fuera de funcionamiento”.Audio: Juan Schiaretti, gobernador de la Provincia.

De este modo, Schiaretti recalcó que la Provincia se sigue preparando para enfrentar la pandemia“Y continuamos poniendo todos los recursos para atender a cada cordobés que lo necesita, viva donde viva. Como ya sabemos, la única vacuna que existe (contra el covid-19) es quedarse en casa”, finalizó.        

El laboratorio cuenta con equipos específicos para realizar controles de calidad de desfibriladores, electrobisturíes y cabinas de bioseguridad.

Esto permitió disminuir considerablemente los tiempos de respuesta en reparaciones, reducir la necesidad de tercerización y llevar un mayor control del equipamiento disponible en los nosocomios.