Salud participó del Encuentro nacional sobre parto respetado y Covid-19

La Dirección de Maternidad e Infancia del Ministerio de Salud participó del Encuentro nacional sobre parto respetado durante la contingencia por Covid-19, realizado la semana pasada en modalidad virtual. La actividad fue organizada por la Dirección Nacional de Salud Perinatal y Niñez, con la participación de OPS, UNFPA (Fondo de Población de las Naciones Unidas) y UNICEF, en el marco de la Semana Mundial del Parto Respetado.

El parto respetado es una modalidad de atención del parto caracterizada por el respeto a los derechos de las madres y los hijos e hijas en el momento del nacimiento, y en donde la persona gestante, su bebé y sus vínculos afectivos son los verdaderos protagonistas.

Debido a la pandemia de Covid-19, los servicios de perinatología debieron readaptar su modalidad de atención para prevenir la transmisión del virus, lo que representa un desafío para las maternidades y un cambio en el modo de vincularse entre el personal de salud y las personas gestantes al momento de efectuar los controles.

Al respecto, Marcela Yanover, directora de Maternidad e Infancia del Ministerio de Salud provincial, se refirió al gran desafío que implica la pandemia para las maternidades de la provincia: “Es fundamental que las maternidades se reorganicen para garantizar los controles de embarazo durante este contexto, y que estos se desarrollen de la manera más segura posible”.

En este sentido, la funcionaria destacó la importancia de contar con el acompañamiento de Nación y de organismos internacionales, así como la posibilidad de compartir experiencias con otras provincias.

El encuentro comenzó con la intervención de Fernando Zingman, de UNICEF, quien abordó la perspectiva de derechos en el parto respetado, y subrayó que toda persona gestante tiene derecho a vivir una experiencia de parto respetada y positiva, aún en contexto de Covid- 19.

En tanto, Mariana Isaside UNFPA -organismo de Naciones Unidas encargado de la salud sexual y reproductiva-, se refirió a la situación de la atención a personas embarazadas en Argentina en el contexto de pandemia por Covid-19. Durante su intervención destacó la importancia de no retroceder en cuanto a los derechos de las personas gestantes. Al respecto, sugirió la implementación de un sistema de consultas telefónicas o por video llamadas, y de entrega de insumos a distancia.

Por su parte, Bremen de Mucio, de CLAP/OPS, abordó aspectos vinculados al embarazo en el marco del nuevo coronavirus, y señaló que todas las personas embarazadas, incluso aquellas en cuarentena, con confirmación o con sospecha de haber contraído el virus, tienen derecho a acceder a cuidados de calidad antes, durante y después del parto. Esto incluye cuidados prenatales, del recién nacido/a, posnatales, prevención de violencia y atención a la salud mental.

Por su parte, María Julia Cuetos, de la Dirección de Salud Perinatal y Niñez del Ministerio de Salud de la Nación, expuso los principales aspectos a considerar para garantizar el acceso a los controles prenatales en el marco de la pandemia. Además, hizo hincapié en la readecuación de la modalidad de atención y en el acompañamiento profesional, sin que eso implique suspender los chequeos periódicos. Al respecto, la especialistas mencionó tres tipos de prácticas recomendadas ante embarazos de bajo riesgo: controles domiciliarios; prácticas presenciales que incluyan varios controles y atención a través de Telemedicina.

En cuanto a la atención en los centros de salud, recordó la importancia de que, previo a cualquier intervención, se implemente un triage para evaluar el estado de salud de la persona que cursa el embarazo, así como el de su acompañante.

El equipo de salud no debe perder de vista el derecho a decidir de las mujeres, ni la importancia del contacto piel a piel entre mamá y bebé, y de la lactancia materna, siempre que no haya una condición de salud que lo impida”, agregó Cuetos. Al respecto, recordó que siempre que se respeten los cuidados de contacto, la lactancia materna no está contraindicada en este contexto.

Finalmente, Elizabeth Puente, del Hospital Horacio Heller de Neuquén, compartió experiencias de prácticas positivas que se desarrollan en esa institución, y que permiten acompañar a las mujeres durante el preparto, parto y posparto. “Para garantizar el derecho a un parto respetado es esencial el acceso a la información, el compromiso, la empatía, y cambios actitudinales de todo el equipo de salud”, afirmó.

Al finalizar el encuentro virtual, se compartió un video con las recomendaciones para un control del embarazo seguro durante la contingencia por Covid-19, realizado por las instituciones que organizaron y acompañaron el encuentro.

El parto respetado en la Argentina

En Argentina, desde el año 2004 existe la Ley Nacional 25.929 de Derechos de Padres e hijos al momento del nacimiento. En 2005, Córdoba adhirió a la Ley Nacional mediante la Ley 9.227. Asimismo, a partir de la sanción de la Ley Nacional 26.485, de protección y prevención de la violencia hacia las mujeres, la violación a los derechos emanados por la Ley Nacional 25.929, constituyen Violencia Obstétrica.

De acuerdo a la Ley Nacional, las personas gestantes tienen derecho:

  • A ser informadas sobre las distintas intervenciones médicas que pueden tener lugar durante el parto y postparto y participar activamente en las decisiones que acerca de las alternativas distintas, si es que existen.
  • A ser consideradas como personas sanas, de modo que se facilite su participación como protagonista de su propio parto.
  • A un parto respetuoso de los tiempos biológicos y psicológicos, evitando prácticas invasivas y suministro de medicación que no estén justificados.
  • A ser informadas sobre la evolución de su parto, el estado de su hijo o hija y, en general, a que se les haga partícipes de las diferentes actuaciones de los profesionales.
  • A no ser sometidas a ningún examen o intervención cuyo propósito sea de investigación.
  • A elegir quién las acompañe durante el trabajo de parto, parto y postparto.
  • A tener a su lado a su hijo o hija durante la permanencia en el establecimiento sanitario, siempre que el recién nacido no requiera de cuidados especiales.
  • A ser informadas, desde el embarazo, sobre los beneficios de la lactancia materna y recibir apoyo para amamantar.
  • A recibir asesoramiento e información sobre los cuidados de sí misma y del bebé.

En tanto, toda persona recién nacida tiene derecho:

  • A ser tratada en forma respetuosa y digna.
  • A su inequívoca identificación.
  • A no ser sometida a ningún examen o intervención cuyo propósito sea de investigación o docencia.
  • A la internación conjunta con su madre en la sala.
  • A que sus padres reciban adecuado asesoramiento e información sobre los cuidados para su crecimiento y desarrollo, así como de su plan de vacunación.
  • Además, se promueven otras prácticas beneficiosas para el binomio madre-hijo como el “contacto piel a piel”, el corte tardío del cordón umbilical y la lactancia materna exclusiva, entre otras.