Vacaciones de julio en pandemia: ¿turismo cero en las Sierras o queda chance de que algo abra?

No  falta casi nada para las vacaciones escolares de julio, que en Córdoba serán de dos semanas desde el lunes 13. Pero no asoman certezas respecto de si las zonas turísticas de la provincia tendrán cero actividad (por la cuarentena vigente) o alguna mínima flexibilización que les permita reabrir algún tipo de alojamiento.

Al menos hoy, la impresión dominante es que las vacaciones de invierno pasarán congeladas para la actividad turística en Córdoba.

Los brotes de coronavirus que en forma dispersa siguen apareciendo o se muestran activos en varias regiones del mapa hacen presumir que no habría flexibilizaciones en ese rubro en el corto plazo. En las Sierras abrieron bares y restaurantes, pero los sitios de alojamiento permanecen cerrados. 

Esteban Avilés, presidente de la Agencia Córdoba Turismo, confirmó que “no hay información hasta ahora que cambie el escenario”.

El funcionario dijo que debía ser “cauto” en cuanto a los anuncios de flexibilizaciones porque “es un tema que resuelve el Centro de Operaciones de Emergencias (COE)”. Consignó, además, que la actividad turística está entre las que primero debe autorizar la Nación antes que la Provincia. 

Desde la agencia se apuntó que, por las dudas, los protocolos sanitarios para hotelería, agencias de viajes y turismo alternativo están listos. 

(La Voz)

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¿Córdoba para cordobeses?

“En la medida que sigan cerradas las rutas y que no haya pasajes aéreos es imposible que lleguen turistas de otras provincias”, expresó Leonardo González, presidente de la Asociación Hotelera Gastronómica de Carlos Paz.

Si hubiere alguna autorización para abrir sitios de alojamiento, no sería en principio más que para los propios cordobeses. 

“Estamos en una situación sanitaria buena comparada con otras regiones del país, pero Córdoba no vive del turismo interno. Puede ser una ayuda y significar algún porcentaje, pero no es lo que nos alimenta a lo largo del año”, expresó González.

Los operadores afirman que sin Buenos Aires y sin Santa Fe, los números se achican y la rentabilidad queda lejos. 

“Por más que mañana empezáramos a trabajar, nuestros negocios no se van a recomponer hasta dentro de un año, por lo menos”, indicó el empresario.

Para invierno, el deseo del sector turístico es la reapertura. Eso plantearon en movilizaciones realizadas en Calamuchita y en Carlos Paz días atrás, además de pedir una ley de emergencia para el sector. Pero la sensación es que julio pasará con cero turismo. 

Carlos Paz. Caravana del sector turístico, reclamando una ley de emergencia económica (La Voz)

Carlos Paz. Caravana del sector turístico, reclamando una ley de emergencia económica (La Voz)

Algunas versiones apuntaron a que se podría disponer, para una etapa inicial, habilitar el turismo pero intradepartamental. En el sector apareció un rápido rechazo: la mayoría apuntó, por ejemplo, que nadie de Cosquín vacacionaría en La Falda, o de Santa Rosa en Villa Rumipal.

“Por ahora, dependemos de lo que diga el COE y de que nos habiliten para ver si la gente se puede trasladar de provincia a provincia para poder tener éxito. Si no, no existe”, planteó Eduardo Giordano, presidente de la Cámara de Turismo de Villa Carlos Paz.

También anticipó: “Estamos preparando una campaña publicitaria fuerte, con la Secretaría de Turismo local, para salir al país con una promoción para la pospandemia”. Esa pospandemia no tiene fecha tampoco.

Ya está encima

Aunque las decisiones de flexibilizaciones son dinámicas y todavía no hay una definición desde el COE para julio, en el Valle de Calamuchita la mayoría presume que no habrá reactivación invernal. 

“No creo que se llegue, pero tampoco se puede descartar, es todo muy dinámico”, apuntó el secretario de Turismo de Villa del Dique, Andrés Deza. 

Pueblos serranos sin turistas. Una postal que lleva más 100 días. (La Voz)

Pueblos serranos sin turistas. Una postal que lleva más 100 días. (La Voz)

Por ahora, sólo está permitida la libre circulación de habitantes de las localidades dentro de cada departamento, lo que puede activar al sector gastronómico de cada valle, pero muy parcialmente, y sin impacto en alojamiento.

En los locales gastronómicos de zonas turísticas apuntan, además, que su sustentabilidad depende del ingreso de visitantes y no de los consumidores locales. 

La directora de Turismo de Embalse, Guadalupe Joseph, sostuvo que todos los sectores vinculados al turismo están atravesados por una fuerte incertidumbre. “Hemos hecho pedidos de aperturas, pero no depende de nosotros, sino de cómo se comporte el virus”, apuntó. Dijo que es muy difícil planificar el futuro inmediato en este contexto.

Para Agustina Servino, dueña de la posada La Rosita, de Santa Rosa de Calamuchita, los reclamos deberían apuntarse más a una la ley de emergencia económica que a una apertura inmediata. 

“Ya estamos sobre la fecha; aunque nos autorizaran abrir, sería imposible poner en marcha los establecimientos en tan pocos días y con la inversión que significa y aplicando los protocolos como corresponde”, opinó Cecilia Miretti, hotelera de Villa General Belgrano y miembro de la asociación que los nuclea en Calamuchita.  

En tanto, hay hoteles y complejos de cabañas que ya decidieron que, aunque los habiliten, no abrirán sus puertas en julio, por el alto costo que significa poner en marcha sus instalaciones y las dudas que genera esta emergencia sanitaria.

En el país, habilitaron el turismo, pero sólo para habitantes de sus provincias, en San Juan, Salta, Catamarca y San Luis. Esta última ya retrocedió en ese paso, tras un caso de Covid-19 sin nexo epidemiológico certero. 

La Voz