Imputado por el homicidio de “Cachito” Camisassa admitió autoría del crimen

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Con dos horas de retraso comenzó este lunes el juicio por el homicidio del comerciante de Estación Luxardo, Ernesto Jesús “Cachito” Camisassa (71), que se realiza con la participación de jurados populares y sin la presencia de público ni de la prensa, debido a que se deben respetar los protocolos sanitarios en razón de la situación de pandemia que atraviesa el país.

El dato más relevante fue la declaración del imputado, que pidió disculpas a los familiares de la víctima y reconoció la autoría del crimen.

La demora en el comienzo de la primera jornada obedeció a algunos inconvenientes técnicos para iniciar la videoconferencia con el Establecimiento Penal Nº 7. Darío Daniel Álvarez (27), imputado como supuesto autor de “homicidio en ocasión de robo”, sigue la audiencia desde la cárcel de nuestra ciudad, en donde se encuentra alojado.

El espacio destinado al público y a los periodistas, en esta ocasión es ocupado por los doce jurados populares, todos respetando el distanciamiento dispuesto en el protocolo sanitario, que establece la ubicación de una persona cada dos metros.

En la sala se encuentran únicamente los tres jueces técnicos: Claudio Requena, Alejandro Acuña y Guillermo Rabino, y los jurados populares, los abogados Lucio Sarnago, defensor del imputado y Luis Moyano, querellante particular en representación de dos de los hijos de la víctima, Lorena y Soledad Camisassa, quienes estuvieron en la sala.

La fiscal de cámara Consuelo Aliaga Díaz junto a un asistente, son los encargados de llevar adelante la acusación.

El juicio se extendería hasta el miércoles 

“Quiero es que se haga justicia, no deseo otra cosa”

Antes de ingresar a la sala de audiencias, en donde declaró como testigo, habló con LA VOZ DE SAN JUSTO Graciela Trosarello, pareja de Camisassa, quien dijo que lo único que espera, “es que todo sea justo, porque Cachito tuvo una muerte muy injusta. Quiero es que se haga justicia, no deseo otra cosa”, señaló la mujer, que aseguró no conocer al atacante: “Desconozco quién es esa persona, no tengo la menor idea”, reveló.

Graciela se refirió además de cómo fue sobrellevar estos casi dos años sin la presencia de su pareja. “Fue todo muy difícil, porque hacía dieciséis años que estábamos juntos, siempre fuimos una pareja muy estable, él era muy querido en Luxardo porque era servicial y siempre ayudaba a quien se lo pedía”, dijo la mujer y agregó que “esperaba que en algún momento se hiciera el juicio, sus hijos están luchando muchísimo para que se realizara”.

La familia de la víctima pide una sentencia justa 

Mientras aguardaban el comienzo de la audiencia, las dos hijas de Camisassa junto a quien fuera su pareja, estaban juntas sentadas en uno de los bancos que hay en el hall del primer piso. Allí Soledad Camisassa expresó que “como familia de mi papá esperamos que se haga justicia, los jueces decidirán si estamos o no frente al verdadero autor del ataque a mi padre, ellos deberán resolver si es o no culpable”. 

La joven también se refirió a la ausencia de su padre y destacó que “fue todo muy difícil, la hemos pasado mal ante la ausencia de mi papá, se notó mucho en la familia, lo ocurrido fue inexplicable y hoy más que nunca estamos unidos como familia pidiendo justicia no solo por él sino también por nosotros, que nos quedamos sin padre de la forma más absurda, nosotros queremos que pague quien deba pagar”.

Al año de haberse cometido el ataque que terminó con la vida de Camisassa, sus hijos realizaron una marcha en reclamo de justicia. “Como vimos que la causa avanzó y se llegó al presunto autor, decidimos no hacer más nada y digo que si la Justicia llegó a él no lo decidimos nosotros, esperamos una pena justa para que pague por lo que hizo”, aseveró Soledad Camisassa.

Declararon seis testigos

En la primera jornada prestaron declaración Melani Quiroga, pasajera del ómnibus que vio a Álvarez ascender al transporte; María Mansilla, vecina de Estación Luxardo; el suboficial Sergio Debonis; el policía retirado Sotelo; María Soledad Camisassa y Graciela Trosarello.

Para este martes, se espera el testimonio de otros seis testigos, entre los que se cuentan las tres exparejas del imputado. Luego, tras la recepción de estos testimonios, se escucharán los alegatos y posteriormente se pasará a un cuarto intermedio para luego conocerse el veredicto.

Álvarez pidió disculpas a la familia Camisassa y reconoció ser el homicida

Tras la lectura de la acusación y la presentación del caso a los jurados populares por parte de la fiscal de cámara, el abogado querellante y el defensor, el presidente del tribunal interrogó al imputado sobre sus datos personales. Cuando se le preguntó si iba a prestar declaración, Álvarez respondió afirmativamente y agregó que iba a responder preguntas.

El acusado le pidió disculpas a la familia de la víctima y reconoció su autoría en el hecho.

Cuando el querellante particular le preguntó cómo había llegado al lugar, respondió que lo había hecho “a dedo” y que una vez cometido el robo y la golpiza al septuagenario, ascendió a un ómnibus de la empresa “Transporte Morteros” y bajó en la rotonda del acceso norte a San Francisco, donde abordó un remis y se dirigió a la ciudad de Frontera, donde residía.

Los testigos no aportaron nada nuevo a la causa, ya que todos ratificaron la misma versión que se encuentra en el expediente.

Lo que sí quedó en claro es que el teléfono celular de la víctima, que había desaparecido de la escena del crimen, estaba a nombre de la pareja del hombre, y de acuerdo a las sábanas telefónicas que suministró la empresa que prestaba el servicio, desde ese celular se realizó una llamada a una remisería de San Francisco y a los pocos minutos se llamó a un celular con característica de Morteros: éstas llamadas se efectuaron estando el celular aún en la zona de geolocalización de Estación Luxardo. 

La audiencia finalizó cerca de las 14.30.

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El caso

El vecino de nuestra ciudad murió luego de ser brutalmente asaltado en el carribar que explotaba frente a la estación de ómnibus de Luxardo.

El ataque se cometió el 27 de abril de 2017 cuando lo hallaron malherido en el interior del carribar. El hombre gravemente herido fue encontrado por empleados de la Dirección Provincial de Vialidad (DPV) que reparaban la ruta provincial 1.

Camisassa fue trasladado al Hospital J.B. Iturraspe y luego de varias semanas internado fue derivado a la Clínica “Enrique J. Carrá (h)” en donde dejó de existir el 24 de septiembre de 2017.

Según consta en la investigación, a la víctima le habían sustraído dinero y un teléfono celular que nunca fue hallado. Sin embargo, a través de los peritajes se logró establecer que el único imputado por el homicidio había realizado llamadas desde ese aparato.

Álvarez fue detenido el 23 de abril de 2018 por orden de la fiscal Leonor Failla que tuvo a su cargo la investigación. El acusado residía alternadamente en Freyre y Frontera (provincia de Santa Fe).

LA VOZ DE SAN JUSTO