Barbijos: el 46% de los cordobeses no los usa bien en la vía pública

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unque las vacunas parecen ser la principal herramienta para enfrentar una potencial segunda ola de Covid-19, la realidad es que no van a llegar a tiempo.

Ante ello, las medidas de prevención deben ajustarse. Entre ellas está el uso del barbijo. Al principio de la cuarentena hubo gran adhesión, pero, un año después, este hábito parece haberse relajado.

Un relevamiento realizado por este diario encontró que el 54,3 por ciento de los habitantes de la ciudad de Córdoba utiliza correctamente el barbijo cuando camina por las calles. Un 27,1 por ciento sólo cubre la boca y el 18,6 directamente no lo usa.

En fotos. El barbijo en la mano, para evitar multas, no para cuidarse del contagio. (Pedro Castillo)

En fotos. El barbijo en la mano, para evitar multas, no para cuidarse del contagio. (Pedro Castillo)

La medición se realizó con el asesoramiento de Antonio Mangione, investigador del Conicet en San Luis, que viene realizando este registro desde hace ocho meses en su ciudad.

La muestra en Córdoba incluyó a 720 personas que fueron registradas de manera simultánea (jueves 18 de marzo a las 10) en tres puntos de la Capital: Centro (Deán Funes al 300), Nueva Córdoba (Obispo Trejo al 900) y San Vicente (San Jerónimo al 3300).

Barbijo bajo la pera, cuando hay barbijo: en los barrios se relajó mucho el cumplimiento. (José Hernández)

Barbijo bajo la pera, cuando hay barbijo: en los barrios se relajó mucho el cumplimiento. (José Hernández)

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Los tres periodistas se ubicaron en una vereda y fueron anotando el uso del barbijo de todas las personas que pasaron por allí durante 30 minutos.

La medición no arrojó diferencias entre hombres y mujeres, pero sí entre los distintos sectores. En el Centro, el uso correcto fue del 63,8 por ciento y del 61,7 por ciento en Nueva Córdoba, pero del 34,1 por ciento en San Vicente.

Una razón puede ser que en los barrios hay un mayor relajamiento de esta conducta. Por otro lado, es probable que la gente que circula por la zona céntrica utilice más el barbijo porque debe ingresar a negocios y a oficinas donde se controla su uso.

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Sin embargo, cabe recordar que, en abril de 2020, el Concejo Deliberante sancionó la ordenanza 13.030, que hace obligatorio el uso de “elementos de protección que cubran nariz, boca y mentón… para circular en la vía pública, ingresar o permanecer en espacios públicos y privados de acceso público de cualquier índole, y/o en locales comerciales, plantas industriales, centros de salud y medios de transporte públicos y privados de la ciudad de Córdoba”.

En fotos. Mientras hacen actividad física, al aire libre, los niños pueden no usar barbijo (José Hernández)

En fotos. Mientras hacen actividad física, al aire libre, los niños pueden no usar barbijo (José Hernández)

“En la calle, la gente usa el barbijo menos por precaución y más por miedo al control. El barbijo es importante en los espacios cerrados, incluso en el hogar”, señala Sol Minoldo, socióloga y científica del Conicet.

La investigadora enfatiza que es más importante usar el barbijo cuando interactuamos con otras personas. En ese sentido, se esperanza con pensar que quizá la gente que no lo usa en la calle, sí se lo coloca cuando ingresa a un lugar cerrado.

“Quizá las personas entendieron cómo funciona la prevención y que al aire libre el barbijo no es tan necesario”, dice.

En fotos. Un hombre baja el barbijo para fumar en la vía pública. (Pedro Castillo)

En fotos. Un hombre baja el barbijo para fumar en la vía pública. (Pedro Castillo)

Por el contrario, la epidemióloga cordobesa Nora Glatstein cree que cambiar hábitos es muy difícil. “Hay gente que sigue pensando que el barbijo no sirve para nada”, asegura.

Y remarca que la importancia de su uso es no sólo porque protege al portador, al evitar que el virus ingrese por boca y nariz, sino también al resto de las personas porque retiene las gotículas que expulsa la persona cuando habla, tose o estornuda.

Por ello, remarca que es importante que el barbijo cubra nariz, boca y mentón para que el aire no salga por abajo. Glatstein señala que al principio hubo un error de comunicación porque se hablaba de “tapaboca”.

Fumar con el barbijo colgado: una de las imágenes más comunes en la calle. (Javier Ferreyra)

Fumar con el barbijo colgado: una de las imágenes más comunes en la calle. (Javier Ferreyra)

Ambas expertas apuntan que, además del barbijo, es importante ventilar los lugares cerrados para renovar el aire con aerosoles que pueden contener el Sars-Cov-2.

Los resultados en Córdoba tienen consistencia con la última medición realizada por Mangione en San Luis el 25 de febrero y que arrojó un 58 por ciento de uso correcto. El investigador pudo medir cómo esta conducta fue disminuyendo, ya que en la primera medición que realizó en julio de 2020 la cifra fue del 82%; del 73% en agosto, y de 66% en diciembre.

Aunque no se consultó la edad de las personas relevadas, la sensación es que el nivel de cuidado es igual entre adolescentes, jóvenes, adultos y adultos mayores. Esto puede sorprender por dos motivos. Primero, porque se piensa que los más jóvenes son más reacios a cuidarse. Segundo, porque se podría esperar un mayor celo en la medidas preventivas entre las personas de más edad por ser más vulnerables.

“Es importante que recuperemos la actitud de cuidarnos en la cotidianidad”, asegura Minoldo.

En fotos. El respeto de una mujer adulta mayor a la indicación. (José Hernández)

En fotos. El respeto de una mujer adulta mayor a la indicación. (José Hernández)

Y argumenta por qué los cuidados personales van a ser claves en las próximas semanas: “No se observa por parte del Estado una voluntad para tomar medidas para limitar los contagios, pero que son política y económicamente incómodas como restricciones en la circulación, suspensión de clases presenciales o cierre de actividades comerciales”.

Relevamiento. El estudio incluyó a 720 personas relevadas en tres sectores de la ciudad de Córdoba y en simultáneo el jueves pasado a las 10. Se registró el uso del barbijo de cada persona que pasaba por la vereda durante 30 minutos.

LA VOZ