Córdoba podría tener dosis Cansino a fines de agosto

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La compra de la vacuna Convidesia es por ahora la opción más firme que tiene el Gobierno de Córdoba de adquirir dosis por su propia cuenta. El anuncio del jefe de Gabinete de la Nación Santiago Cafiero en la cámara de Diputados sobre la llegada de 5,4 millones de dosis del laboratorio Cansino Biologics fue interpretado como una buena señal en el Centro Cívico.

Pero aún faltan una serie de pasos para que Córdoba pueda hacerse con dosis propias. “Es posible que para fines de agosto o principios de septiembre pueda llegar las primeras vacunas de Cansino a las provincias. Todavía hay una serie de pasos que se deben completar y depende un poco de cómo se defina la situación de la Nación”, dijo a La Voz Jorge Cassará, director comercial del Laboratorio Cassará, que sirvió como nexo entre los estados y la farmacéutica china.

“La demanda de la Nación puede modificar la situación. Si requiere que se le entregue todo junto -las 5,4 millones de dosis-, Cansino va a poner la prioridad en el país y no en cada provincia, porque tienen mayores garantías y China es cuidadosa además de las formalidades”, explicó Cassará.

Las provincias acordaron con la farmacéutica china después de que lo hiciera la Casa Rosada, por lo que su trámite está más retrasado. La primera en llegar a un acuerdo fue Buenos Aires. Y luego lo hicieron de manera conjunta Santa Fe y Córdoba.

Esta semana, Cansino Biologics pudo devolver el papeleo a la Nación. A partir de ahí empieza otro circuito: el visado de la orden de compra, la confirmación, el giro de divisas, etcétera. “Se espera que las primeras vacunas lleguen en julio, luego a partir de agosto y en septiembre un mayor volumen”, agregó Cassará.

CONTRATO

El contrato es idéntico para todos: incluye las mismas condiciones legales y el mismo precio de 17 dólares por dosis. Córdoba quiere comprar 1 millón de vacunas. Es decir que invertirá 17 millones dólares a cambio oficial sin ningún tipo de tasa o impuesto, lo equivale a más de 1.600 millones de pesos.

El contrato que firmó la Nación -al que se le sumó el acuerdo de Córdoba- tuvo que pasar por 6 ministerios de la República Popular China, que este mes celebra el centenario del Partido Comunista. Precisamente este aniversario retrasó la llegada de las dosis. El Gobierno de Beijing se puso como meta superar el 40 por ciento de la población vacunada para esa fecha.

“La disponibilidad de dosis no solo depende de la capacidad de producir vacunas por parte de las empresas y del consumo interno de China sino también de la velocidad con que ese país libere las dosis al exterior. Argentina está dentro de la prioridad porque participó del ensayo clínico en fase tres”, apuntó Cassará.

La negociación con Cansino es la única que la Provincia de Córdoba llevó directamente con un laboratorio, según confirmó este medio con varias fuentes. En el resto de los casos, como la intención de adquirir vacunas de Johnson y Johnson, lo hizo a través de intermediarios. En los últimos meses los funcionarios provinciales mantuvieron decenas de Zooms con brokers de Estados Unidos hasta Dubai para comprar dosis.

Y si bien la Legislatura aprobó una ley quitando la palabra “negligencia” del instrumento de compra para facilitar las tratativas con Pfizer, por ahora el laboratorio estadounidense opta por tratar con los Gobierno nacionales.

VENTAJAS

El desarrollo del laboratorio Cansino tiene una serie de ventajas que permiten acelerar el ritmo de vacunación. El primer lugar es monodosis por lo que requiere de una sola aplicación para completar el proceso, lo que supone un ahorro en logística y una inmunización más rápida de la población. Además tiene un nivel de cobertura superior al 95 por ciento.

También al tener el vector vector viral A5, que es el mismo del segundo componente de la Spunik V, sería una buena opción para reemplazar la segunda dosis del producto ruso -que está retrasado en su producción- en el marco de la estrategia sanitaria de combinar vacunas.

El Laboratorio Cassará fungió como un facilitador en las negociaciones que llevó adelante la Nación y el resto de las provincias. “Para el estudio clínico nos pusimos en contacto con Fundación Huespe y el infectólogo Pedro Kahn. Y luego vinculamos al Gobierno y al Ministerio de Salud de la Nación con Cansino. El convenio es un convenio directo entre el laboratorio y los gobiernos”, apuntó Cassará.

En su momento, Cassará estudio la posibilidad de hacer una transferencia de tecnología para que se envasara aquí esta vacuna, como hace Richmond con la Sputnik V, pero ahora hay un cuello de botella en la producción como ocurre en todo el mundo. De todas formas, dejó abierta la posibilidad de participar el rubro a futuro.

LA VOZ