🔊 – «Hay que ver la felicidad de los abuelos» dijo Eli Marchiaro tras la flexibilización en residencia de adultos

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Tras un año y medio de pandemia y tras la reapertura de casi todas las actividades, finalmente los adultos mayores que vivan en residencias tendrán un protocolo más flexible: podrán hacer salidas diarias, sin necesidad de aislamiento y sin usar escafandra ni batas, y recibir visitas sin las limitaciones que rigen hasta ahora.

Desde la Residencia de Adultos Mayores «La Matilde» habló su propietaria Elizabeth Marchiaro y destacó la alegría de los abuelos.

 

El protocolo fue acordado entre autoridades del Centro de Operaciones de Emergencias (COE), el Ministerio de Salud y la Cámara de Geriátricos de Córdoba.

INFO DE LA VOZ

Nora Kurth, presidenta de la Cámara, aclaró en diálogo con La Voz: “El protocolo oficial será publicado entre este miércoles y el 1° de octubre, pero los puntos ya fueron acordados con las autoridades!”.

En la reunión participó Gabriela Barbás, secretaria de Promoción y Prevención de la Salud, y Verónica Olivato, coordinadora de Comunidades Cerradas, del Gobierno de la Provincia.

Kurth celebró las medidas ya que los residentes mayores fueron quienes más sufrieron el aislamiento por la pandemia, por tipo de limitaciones y por extensión de tiempo. Con el último protocolo vigente –aprobado en agosto pasado– el sector se había mostrado muy preocupado pues no brindaba flexibilizaciones acordes con la realidad del resto de la población.

LOS CAMBIOS

Entre los puntos acordados, ahora los residentes podrán hacer salidas diarias sin la necesidad de usar escafandra y bata. Podrán hacer paseos o trámites en el día usando solo barbijo tricapa y a las 72 horas se le hará un test de antígenos que proveerá el COE. En ese sentido, se anula la obligación de hacer 10 días de aislamiento dentro de la residencia solo por una salida diaria, por ejemplo una salida a la plaza.

“En cuanto a las visitas, se autorizarán ahora hasta dos personas por residente en el mismo momento. A esa persona se le pedirá que tenga al menos una vacuna colocada y se sugiere (no es obligatorio) que se haga un test rápido de no más de 48 horas antes de venir”, explicó Kurth.

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A su vez, mientras las visitas estén en la residencia, no se podrán quitar el barbijo, por ende no podrán compartir bebidas o comidas.

Carlos Szulkin, titiritero. Función de títeres, en hogar de ancianos San Francisco Solano (Nicolás Bravo)

Por su parte, el o la adulta mayor que quiera salir por más de 24 horas lo podrá hacer y al regresar se le solicitará un test negativo de PCR (que correrá por cuenta del residente pero que puede solicitar en cualquier centro de testeo público) y a las 72 horas le practicarán un test de antígenos a cargo de la residencia. Lo novedoso es que no deberán hacer aislamiento de 15 días. Todo ello en caso de que la residente tenga el esquema de vacunación completo.

Para aquellos residentes que les falte una o las dos vacunas contra el Covid-19, la salida por más de 24 horas tendrá los mismos requisitos que un ingreso nuevo: PCR negativo, un test de antígeno a los 5 y 7 días de ingreso más 10 días de aislamiento. De todos modos, se estima que el 99% tiene la doble dosis colocada.

Para Kurth se trata de “un gran paso” en relación a los protocolos anteriores. “Estamos felices y apelamos a que todos se puedan cuidar. Es muy bueno que el residente pueda salir con barbijo, cuidándose pero sin tener que aislarse 10 días por haber ido un rato a una plaza”, explicó.

LA VOZ