Fotos de niñas y niños en internet: cuál es el límite de la exposición

¡Compartir es demostrar interés!

Están aquellos padres o madres que suben constantemente todo lo que hacen sus hijos, los que nunca postean nada y los que suben algo muy cada tanto.

Los peligros de subir fotos a las redes son ya conocidos: cualquiera las puede tomar y usarlas en una red de pornografía, o crear identidades falsas con esa imagen en las redes.Incluso, expone a ese niño o niña a que en el futuro pueda sufrir cyberbullying.

Sin embargo, así como en las redes adultos comparten fotos de distintos aspectos de su vida, también suelen mostrar las de sus hijos con orgullo o a modo de recordar momentos felices. ¿Está mal? ¿Cuál es el límite? Éstas son algunas de las preguntas que se hacen tanto padres como especialistas en un contexto social en el que estamos relacionados con internet -y por ende con aplicaciones y redes sociales- en muchos aspectos de nuestras vidas: trabajo, amistad, familia, recreación, entre otros.

Judicialización

El problema también surge cuando no hay un consenso entre padres sobre cuál es el límite de exposición de sus hijos o hijas. Por ello, muchas de estas causas llegan a tribunales, donde uno de los progenitores pide al juez que ordene el cese de la exposición del hijo en común. Y generalmente fallan a favor del pedido. ¿Por qué? Pues aplican el derecho a la intimidad y de protección integral contra niños, niñas y adolescentes.

Ante la posibilidad de que este derecho esté vulnerado, se ordena que no se exponga más a ese menor. Y la regla rige para ambos.

En los tribunales de Familia llegan estos casos y aumenta la frecuencia con el paso del tiempo. El derecho a la intimidad implica respetar aspectos de la vida, de los sentimientos y creencias de una persona, de su situación económica, es decir el derecho a vivir con un mínimo de injerencia ajena. Esto incluye el secreto de la correspondencia y de las llamadas telefónicas.

Cuál es el límite

Ahora bien, en la práctica y cuando no hay orden judicial de por medio, la recomendación de especialistas no es necesariamente la ausencia total de fotos. Incluso, muchos padres y madres comparten mediante relatos de sus experiencias con sus hijos consejos de crianza que son muy valiosos.

Se trata del fenómeno llamado “shareting” (del inglés share, por compartir, y parenting, por paternidad), y consiste en documentar en imágenes y en videos la vida de nuestros hijos pequeños para luego compartirlos en internet a través de Facebook, de Instagram o de WhatsApp.

Fernanda Curto es psicóloga especialista en niñez y asegura que es un tema que surge en su consultorio. “Esto de que los padres suban fotos en las redes de sus hijos se potenció en pandemia, por la imposibilidad de verse y compartir con seres queridos que estaban lejos. Alejarnos totalmente de internet es imposible. Internet atravesó hasta la escolaridad de nuestros hijos”, advirtió.

Aún así, sí hay pautas de cuidado a seguir a la hora de subir fotos de niños, niñas y adolescentes a las redes. “Si uno postea fotos de los chicos, en lo posible que se vean lo menos posible, tener los perfiles cerrados y no públicos, que en las cuentas de los establecimientos escolares donde suelen también subir fotos, lo hagan con autorización de los padres, que no figuren datos del domicilio, de los cumpleaños”, indicó Curto.

También indicó que estas recomendaciones sirven para los niños que ya empiezan a tener sus propias cuentas en las redes.

“Lo primero que yo me preguntaría antes de publicar una foto es: ¿Cuándo mi hija tenga 15 años le va a gustar, se va a sentir avergonzado? Si el niño hoy no puede decidir lo debemos proteger. Y cuando tienen edad para preguntarles, pedirles permiso para postear una foto de ellos”, indicó Fabián Gibellini, ingeniero en sistemas de información de la UTN-FRC.

Gibellini dio charlas desde 2008 en unas 50 escuelas e instituciones para concientizar a niños, docentes y padres sobre las vulneraciones a las que están expuestos cuando suben contenido sensible a internet. La idea es prevenir el grooming, el cyberbullying y que las fotos puedan ser usadas para pornografía infantil.

Con las cuentas de madres o padres instagramers, advierten que no es bueno exponerlos sólo con un fin comercial, pero que tampoco puedan postear nunca una foto de sus hijos en sus emprendimientos, ya eso también forma parte de su vida. Pero hay límites que deben tenerse en cuenta.

Recomendaciones

La Facultad de Psicología de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) publicó un video con recomendaciones en relación al shareting con la reflexión de tres profesionales.

Allí indican que cuando un niño cumple cinco años ya tiene alrededor de mil imágenes suyas subidas a internet. “Es importante en este momento donde las redes tienen un rol tan importante, detenernos a pensar un poco antes de compartir un video de las infancias sin su consentimiento y donde sus derechos puedan ser vulnerados”, indicó Martín Azcurra, de editorial Chirimbote.

En el mismo video, Débora Imhoff, prosecretaria de Genero, Diversidad y Feminismos de la Facultad de Psicología de la UNC, explicó: “El mundo adulto funciona bajo la lógica del adultocentrismo. A personas e instituciones les cuesta reconocer que niños, niñas y adolescentes puedan participar en forma protagónica en asuntos sociales, sobre todo en aquellos que los compete, de acuerdo a las características de su desarrollo psico-social. Generalmente nos cuesta escuchar sus opiniones y frecuentemente no le preguntamos sobre las cosas”.

Luego, aclaró: “No se trata de que niñes y adolescentes no aparezcan en redes o en medios de comunicación sino que su aparición esté vinculada a la aparición de su desarrollo integral y con respeto a sus derechos. Esto impacta en su crecimiento y en la forma en la cual desarrollan sus vínculos e interactúan con sus pares. Incluso algunas de estas situaciones pueden llegar a convertirlos en objeto de humillación y burlas”.

En el video que hizo la institución recuerdan el marco normativo que protege el derecho de los niños: la Convención de los Derechos del Niño, la Ley de Protección Integral de los Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes, el nuevo Código Civil y Comercial y la Ley de Protección de Datos Personales.

Para concluir, dan cuatro recomendaciones concretas: “Demos mayor participación a los niños, niñas y adolescentes al momento en el que se hace una publicación; escuchemos su opinión; evitemos publicar material que los ridiculice. Tomemos todos los recaudos necesarios para cuidar su identidad y su privacidad y no los expongamos a situaciones que vulneren sus derechos”.

LA VOZ