Agro: La Niña vuelve a generar incertidumbre para el próximo verano

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Luego de un balance productivo y económico 2020/2021 positivo para la cosecha de granos en la provincia, el comienzo del nuevo ciclo proyecta una menor intensidad, al menos desde el punto de vista de los resultados económicos, se cuenta en #Córdoba2022.

Al comienzo de la campaña de granos gruesos, allá por septiembre, una hectárea de maíz tardío (que se está sembrando por estos días) en el territorio provincial tenía un costo directo de 510 dólares por hectárea. Representaba un aumento de 16 por ciento en relación al ciclo anterior, cuando el valor fue 440 dólares la hectárea, de acuerdo con las cifras elaboradas por la Bolsa de Cereales de Córdoba.

Si se tiene en cuenta el rendimiento promedio para el maíz tardío en Córdoba (78 quintales por hectárea), 10 quintales menos (11,3 por ciento inferior) al aportado por el cereal sembrado este año, la rentabilidad también se verá afectada: sería de uno por ciento, por debajo del 32 por ciento de la campaña anterior.

El resultado económico, que es la cantidad de ingresos que tiene el productor por hectárea descontados los costos directos de producción, los gastos comerciales y el costo de la tierra (en el caso de los dueños de la tierra se toma como un costo de oportunidad), también es menor para la soja y el maíz respecto a la campaña pasada.

Soja.
Soja.

Según los números de la entidad cordobesa, el cereal de primera implantación (sembrado a partir de septiembre) perdería 302 dólares por hectárea; el de segunda, 243 dólares por hectárea y la soja, 187 dólares por hectárea.

El aumento de los agroquímicos (fertilizantes y fitosanitarios), que en algunos productos superó el 90% en dólares, y en algunas zonas el valor del arrendamiento, fue una de las razones de la suba de costos.

Además, la disminución en el valor de los granos –lo que no significa que sean precios malos, según observa el economista de la Bolsa de Cereales de Córdoba Gonzalo Augusto– hace que la ecuación económica sea menor a la de la cosecha pasada.

PASADO Y FUTURO

Precisamente, y de acuerdo a datos preliminares del Ministerio de Agricultura de la Provincia, la campaña agrícola 2020/2021 alcanzaría a 39,5 millones de toneladas. De confirmarse esa cifra, que sería en los próximos días, estaríamos en presencia de la tercera más grande de la historia.

El arranque del ciclo fue complicado, debido a las consecuencias del fenómeno de La Niña que impactó especialmente en el trigo. “El rendimiento del cereal fue 50 por ciento menor a lo que se venía manifestando en campañas anteriores; de 4 millones de toneladas cayó a dos millones de toneladas”, destacó el ministro de Agricultura de la Provincia, Sergio Busso.

Con el correr de los meses, las lluvias comenzaron a normalizarse, a pesar de que La Niña figuraba en los radares, y el escenario permitió a los productores ubicar la cosecha en el podio de los registros en la provincia.

Para Busso, este desempeño significa que Córdoba ha estabilizado su nivel de producción que tiene como base un equilibrio sustentable entre gramíneas, como son el maíz y el trigo, y las leguminosas, por ejemplo la soja.

“Esta estabilidad es, por supuesto, mucho mejor que tener cosechas récord y luego pasar a una mala campaña. Venimos por un buen camino, ese camino que habla de la sostenibilidad, donde más allá del clima, la tecnología y el conocimiento de los productores en las buenas prácticas agropecuarias nos ubica en un lugar diferente”, indicó el funcionario.

A partir del modelo productivo desarrollado, el maíz sigue creciendo en participación. Con 21,5 millones de toneladas recolectadas, el cereal alcanzó en la campaña pasada su volumen récord.

Las proyecciones 2021/2022, si bien aún son prematuras porque aún se está sembrado en la provincia, exhibirían una mayor producción. De esta manera, Córdoba continuará siendo la principal productora de granos gruesos, el grupo que incluye a la soja y al maíz.

Las condiciones climáticas, con el fenómeno La Niña, generan dudas sobre la cosecha.
Las condiciones climáticas, con el fenómeno La Niña, generan dudas sobre la cosecha.

El gran interrogante sigue siendo el clima. La hegemonía de La Niña, que según algunos modelos meteorológicos estaría en esta región de América del Sur hasta el otoño, hace pensar que las lluvias durante el verano podrían ser menores a los registros normales. Por lo pronto, nada de eso ha ocurrido: los aportes en el último mes han sido satisfactorios, inclusive en algunas zonas de Córdoba noviembre terminó con más de 200 milímetros acumulados.

El antecedente inmediato fue la campaña pasada, cuando el mismo fenómeno estuvo presente y las lluvias estivales permitieron a la soja, maíz y maní cerrar muy buenos resultados productivos.

Los productores, mientras tanto, anhelan un comportamiento similar para el presente ciclo agrícola.

AGRO VOZ – LA VOZ