En medio de la inflación y la incertidumbre muchas personas recurren a un préstamo para afrontar gastos

¡Compartir es demostrar interés!

Durante décadas la economía argentina no ha podido hallar una estabilidad que le permita desarrollarse y hacer crecer el bolsillo de sus ciudadanos. Gran parte de la población nacional posee problemas de solvencia y no puede afrontar los gastos familiares o personales. Debido a la dura realidad inflacionaria y la baja actualización de los sueldos, una familia perteneciente a la clase media, llega a cumplir, en el mejor de los casos, solo con los pagos obligatorios, sin poder darse lujos, ahorrar, invertir y mucho menos destinar dinero a arreglos de la casa, autos, viajes o entretenimiento. Esta realidad empuja a las personas a recurrir a préstamos personales para poder desarrollar su vida financiera.

Según las cifras del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC), la cifra inflacionaria del mes de abril fue de un 6,0%, con una variación acumulada total en este periodo del año de 23,1%. El documento oficial del Índice de precios al consumidor manifiesta una variación interanual del 58%, representando niveles inflacionarios muy elevados e imposibles de detener. La incertidumbre económica y la gran diferencia entre los ingresos y los gastos de las familias argentinas, son un problema al cual el estado no logra brindar solución. En este escenario la posibilidad de acceder a préstamos en línea puede resultar una salvación económica, o por el contrario una gran problemática de deudas. Los préstamos personales a los que la gente accede, en caso de encontrarse en aprietos económicos, suelen ser otorgados por banco o entes privados. Tanto el sector bancario como las financieras, cuentan con un sistema similar a la hora de brindar créditos y requisitos comunes para aquellos que los solicitan. La mayor diferencia entre ambas entidades de préstamo puede radicar en el valor de la tasa de interés que se le suma a la cuota mensual de devolución.

Quienes adquieren un crédito tienen la posibilidad de seleccionar el monto total de capital que se les acreditará, pactando la regularidad de las cuotas y el porcentaje adicional de dinero. Para poder realizar la solicitud se debe cumplir un listado básico de requisitos y sobre todo, poder probar al prestamista que la solvencia económica para afrontar cada cuota y pago.

Algunas de las condiciones generales para aplicar a un préstamo personal son: Tener entre 18 y 74 años, DNI vigente, Código único de identificación, certificado de domicilio, demostración de ingresos, constancia laboral y estar libre de deudas con entidades bancarias o financieras.

Contraer el compromiso de un préstamo personal presenta ciertos riesgos para el solicitante. Es importante estar seguro de poder asumir el pago de la deuda y los intereses, evitando mayores problemas financieros a futuro. A su vez, es fundamental acudir a entidades que sean seguras y fidedignas, evitando estafas o robos. El Gobierno de la Nación recomienda a la hora de solicitar un préstamo, prestar atención especial a la tasa de interés que se establece por la financiera, teniendo en cuenta que deben regirse a partir de la Tasa de Interés Nominal Anual (TNA) preestablecida. Sumado a este valor porcentual, las entidades adicionan comisiones y costos de mantenimiento, cifras que también deben tenerse en cuenta.

Conociendo el monto total que se le va a adicionar a cada pago mensual del capital total adquirido, la persona puede afrontar el préstamo, sabiendo que tendrá la solvencia suficiente para realizar cada devolución. De esta manera el crédito personal se transforma en una solución financiera, en vez de una carga.