La caída de la recaudación complica la discusión salarial de Llaryora con la UEPC
El dato frío de la caída de la recaudación provincial generó impacto en el Centro Cívico y también encendió alertas entre los gremios estatales. No se trata de un número más en la contabilidad pública: detrás de esa cifra aparece una variable clave en la discusión paritaria que el gobernador Martín Llaryora mantiene con el gremio docente (UEPC).
La pretensión oficial es concreta. El mandatario provincial instruyó a sus negociadores con los estatales para que los aumentos salariales de este año queden atados a dos variables: la inflación que se mide en Córdoba y la evolución de la recaudación provincial.
En otras palabras, el pulso de los salarios docentes –el primero de los gremios estatales que discute paritaria– dependerá tanto del costo de vida como de los recursos que ingresen a las arcas provinciales.
La UEPC ya rechazó la primera oferta. El principal motivo fue que los aumentos estaban vinculados tanto a la inflación como a los ingresos del Estado. Además, los incrementos no eran automáticos al ritmo del IPC (Índice de Precios al Consumidor), ya que el primer mes no eran remunerativos. Ese esquema generó un rechazo “unánime” en la asamblea provincial docente.
La segunda propuesta, que ahora está bajo análisis en la UEPC, mejora algunos aspectos del planteo inicial. La suba de los salarios quedaría atada a la inflación de manera automática y remunerativa. Sin embargo, desde junio entrará también en juego la evolución de la recaudación, una variable que el Gobierno considera imposible de ignorar en el actual contexto económico.
El funcionario llaryorista hizo esta advertencia antes de conocerse la información difundida ayer sobre los ingresos provinciales. Los números confirmaron las preocupaciones oficiales: la recaudación total cayó por noveno mes consecutivo y, además, los ingresos propios registraron un descenso por primera vez desde noviembre de 2024, cuando habían mostrado un retroceso real del 1%.
Según el informe mensual de recursos tributarios, la recaudación global de la Provincia registró en febrero una caída real interanual del 11%.
En términos nominales, los ingresos provinciales alcanzaron los $845.902 millones. Sin embargo, ese crecimiento quedó por debajo de la inflación, lo que en términos reales implica una pérdida de recursos para la administración provincial.
El retroceso se explica tanto por la evolución de los recursos propios como por los fondos de origen nacional que llegan a Córdoba.
Los recursos provinciales registraron una caída real interanual del 15%, mientras que los fondos de origen nacional descendieron un 8% en términos reales respecto de febrero de 2025.
Los tributos vinculados directamente al nivel de actividad económica –IVA, Ganancias, Ingresos Brutos y Sellos– concentraron el 81% de la recaudación total de febrero.
En conjunto, este grupo de impuestos registró una caída real interanual del 6%.
Dentro de ese universo, el IVA explicó buena parte de la baja en los recursos nacionales, mientras que Ingresos Brutos y Sellos influyeron en la evolución de los ingresos provinciales.
En el caso del Impuesto a las Ganancias, la recaudación se mantuvo en niveles similares a los de febrero del año pasado en términos reales.
Impuestos provinciales
Entre los recursos de origen provincial, el Impuesto sobre los Ingresos Brutos continuó siendo el principal tributo. Explicó el 62% de la recaudación provincial del mes, aunque registró una caída real interanual del 3%.
El Impuesto de Sellos también mostró una baja del 3% real frente al mismo mes de 2025.
Los impuestos patrimoniales fueron los que sufrieron la mayor contracción, con una caída real interanual del 28%.
Dentro de este grupo, el Impuesto Inmobiliario –que concentra el 82% de estos tributos– cayó un 31% en términos reales. La baja fue del 14% en el Inmobiliario urbano y del 55% en el rural. Por su parte, el Impuesto Automotor registró una disminución real del 9%.
Fondos nacionales
Los recursos de origen nacional que recibe la Provincia también mostraron un desempeño negativo.
En febrero, el conjunto de estos fondos registró una caída real interanual del 8%. Los dos principales impuestos –IVA y Ganancias– representaron cerca del 92% de esos ingresos.
El IVA (neto de devoluciones) cayó un 12% real respecto de febrero del año pasado, mientras que Ganancias mostró una recaudación que apenas alcanzó para compensar la inflación.
En paralelo, los recursos coparticipados nacionales registraron una caída real interanual del 23%.
Negociación compleja
En este contexto de recursos en retroceso se desarrolla la negociación salarial con los docentes.
Luego de recibir el lunes pasado la segunda oferta del Gobierno provincial, la UEPC activó los mecanismos internos de análisis. En estos días se realizarán asambleas escolares y el próximo lunes se concretará la asamblea provincial de delegados departamentales, que deberá votar si acepta o rechaza la propuesta oficial.
En el gremio anticipan que serán debates intensos. La razón es evidente: la Provincia insiste en incluir la evolución de la recaudación –ahora a partir de junio– como uno de los factores que determinarán los aumentos salariales, junto con la inflación.
Los números de la recaudación conocidos ayer reforzaron la postura del gobernador Llaryora de incorporar esa variable en la fórmula salarial.
Mientras tanto, la conducción provincial del gremio, encabezada por Roberto Cristalli, considera que la oferta es “atendible” si se tiene en cuenta el contexto económico.
Pero dentro de la UEPC también se escuchan voces más críticas. Los sectores internos opositores impulsan directamente el rechazo de la propuesta y plantean profundizar las medidas de fuerza, pese a que el paro que estaba previsto para ayer finalmente fue levantado.
La discusión tiene un alcance que excede a los docentes. La UEPC es el primer gremio estatal provincial que negocia paritarias este año. El eventual acuerdo que surja de esta negociación luego servirá como referencia para el resto de los sindicatos del sector público.
Por eso, la inclusión de la recaudación como variable para definir los aumentos salariales no solo marca el tono de esta paritaria, sino que también anticipa el eje de las negociaciones que vendrán. En tiempos de recursos a la baja, la discusión salarial promete más capítulos caldeados.
LA VOZ

