Raúl Furrer en Morteros recibió llaves de la unidad habitacional 170 de Fundación Construirnos
Fundación Construirnos formalizó la novena entrega del año 2026 y alcanzó un acumulado de 170 planes ejecutados en su historial. El beneficiario es Raúl Furrer, asesor de Mutual Centro, y se ubica sobre la vera de la calle Maipú 2231 de la ciudad de Morteros.
En nombre de la fundación asistieron el presidente Federico Díaz, la secretaria Beatriz Varesio; el tesorero Raúl Gagliardi; el directivo Marcelo Pivetta; el administrativo Marcelo Masín; la arquitecta Daniela Alesso (a cargo del diseño y dirección técnica del bien entregado) y los titulares de la empresa constructora, Pedro Juárez y Marcela Domínguez, junto a buena parte su personal. La concurrencia se completó con el adjudicatario Raúl Furrer, con sus familiares directos; y medios de prensa.
El primer orador fue el presidente Federico Díaz, que agradeció a la familia Furrer por confiar en la institución para su proyecto de vivienda propia. Es tanta la confianza mutua, que la suscripción se concretó a través de una comunicación telefónica. También dijo que es la primera experiencia en Morteros y se hizo para cumplir un compromiso con quien fue gerente y ahora asesor de Mutual Centro, y es una vidriera de cómo trabaja la fundación. Sobre ello dijo que en Brinkmann -y allí radica el éxito alcanzado- se logró conformar un gran equipo entre los directivos, las arquitectas, los proveedores y los constructores que -con el devenir del tiempo- se fueron puliendo errores y todos trabajan procurando lograr la mayor eficiencia posible.
Luego habló el beneficiario, Lic. Raúl Furrer, agradeciendo a la fundación por haberle dicho que sí a su propuesta de edificar la primera vivienda en Morteros y repasó el proceso que demandó casi tres años desde el inicio de la suscripción, la adjudicación y la construcción del bien que demandó once meses. Apunte en mano, para no olvidarse de nadie, quiso reconocer a todos los que integraron el equipo de trabajo: Consejo de Administración, arquitecta, constructores y en especial a su familia.
Acto seguido se le entregó un limonero, que es un útil suvenir de inauguración que instrumentó la fundación obsequiando ese cítrico a cada vivienda terminada, promoviendo el rescate de la utilidad que los abuelos veían en la plantación de plantas frutales en los patios, para proveerse de frutas. La planta fue entrega por la secretaria Beatriz Varesio.
A posteriori se procedió a la entrega de llaves del flamante bien, tarea que le fue asignada al Sr. tesorero, Raúl Gagliardi. Por último, llegó con el corte simbólico de cintas que estuvo a cargo de los directivos de la fundación y el beneficiario con su familia.
Finalmente, se ingresó en la flamante casa, pudiendo constatar los asistentes, un magnífico diseño arquitectónico en el que se destacan la calidad y originalidad de los materiales, la distribución de los ambientes, los ámbitos vidriados, coronados por un frente atractivo y una cochera doble, espacios que fueron edificados con mucha prolijidad e impecable terminación.

