Langosta versus tucura: parecidas, pero diferentes

mo parte de las acciones para el control de las plagas de langosta y tucura, el Ministerio de Agricultura de la Provincia difundió una cartilla informativa para que productores, asesores y técnicos dispongan de la herramienta y cuenten con más conocimientos.

El documento fue elaborado por profesionales del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (Inta), del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) y de la cartera agropecuaria provincial.

En la cartilla (que puede ser descargada de la página web www.magya.cba.gov.ar) se detallan las características de los insectos, sus ciclos y el manejo que se debe realizar para su control y combate en caso de que los focos se tornen un problema para la producción.

Las instituciones mencionadas vienen trabajando de manera conjunta, fundamentalmente en regiones del norte provincial, donde estos insectos tienen presencia y movimiento en las épocas de altas temperaturas.

En los últimos meses, la langosta causó graves inconvenientes en las provincias de Tucumán, Santiago del Estero y Catamarca. En función de esto, se activaron tareas de vigilancia, monitoreo y control.

La cartilla difundida por Agricultura contiene información elaborada por los técnicos Eduardo V. Trumper (Programa Nacional de Protección Vegetal del Inta) y María Virginia de la Torre (del Senasa, Centro Regional Córdoba).

Algunos de los datos son los siguientes:

Langosta vs tucura. ¿Cómo diferenciarlas? Al caminar por el campo, estamos acostumbrados a ver ese insecto que indistintamente llamamos tucura o langosta. Sin embargo no son lo mismo. Aunque son “primas hermanas”, tienen una diferencia biológica muy importante: las langostas desarrollan la capacidad de formar mangas (como si fueran enjambres) y dispersarse hasta cientos de kilómetros. En cambio, las tucuras generalmente tienen hábitos solitarios y no se movilizan grandes distancias. En nuestro país, el estado adulto de la “langosta voladora o sudamericana” es de tamaño grande (macho: 28 a 49 mm.; hembra: 39 a 66 mm.) y su coloración varía de castaño a verde oliva. En cambio, dentro del complejo tucuras, las especies varían desde pequeñas a muy grandes, como el caso de la llamada tucura quebrachera. La diferencia morfológica más clara es el aspecto que presenta el adulto en el área del tórax cuando se observa al insecto ubicado “panza arriba”.

Ciclo de la langosta

El ciclo biológico incluye las etapas de huevo, estado juvenil (ninfa) y adulto. La hembra adulta pone los huevos agrupados en paquetes que entierran en el suelo. De los huevos nacen las ninfas. Estas atraviesan cinco estadios que se diferencian por el tamaño y el color; los más pequeños son las “mosquitas” y los más grandes son las “saltonas”. En etapas juveniles, la langosta presenta colores más vivos que pasan del verde intenso al pardo. La ninfas son parecidas a los adultos pero carecen de alas, de modo que sólo pueden desplazarse dando saltos. Después del quinto estadio ninfal emerge el adulto, con alas completamente desarrolladas y gran capacidad de vuelo. En los adultos, la parte dorsal de la cabeza presenta una banda color crema que se extiende a lo largo del tórax y de las alas principales. Las patas traseras tienen una franja blanca y espinas blancas de puntas negras.

Las langostas tienen dos fases. En la fase solitaria se desarrollan alimentándose de las plantas disponibles y sin realizar más desplazamientos que entre plantas vecinas, o de un potrero a otro. Si el número de ninfas por metro cuadrado es alto, pasan a la fase gregaria, cambiando de color y aumentando su consumo y reproducción. Al llegar al estado adulto, forman las mangas con la capacidad de desplazarse grandes distancias.

En el marco del Programa Nacional de Acridios (PNA), el Senasa implementó una estrategia de manejo preventivo que tiene como objetivo lograr una identificación temprana de focos y el control de la langosta en sus estadios ninfales “mosquita” y “saltona” y evitar su dispersión en mangas. Para ello, es necesario realizar monitoreos continuos y tratar individualmente los focos activos con insecticidas autorizados.

Algunos de los correos de contactos recomendados son los siguientes: trumper.eduardo@inta.gob.ar; fava.fernando@inta.gob.ar; dvdolores@senasa.gob.ar; rpujals@senasa.gob.ar. Senasa Villa Dolores, (03455) 42-1163; Senasa Cruz del Eje, (03549) 42-4994; Ministerio de Agricultura, 0800-8888-2476; Senasa Córdoba, (0351) 428-1621/29/32/39, interno 144.

Monitoreo

Acciones. Recorrer el campo al menos cada dos días; observar con atención la vegetación (cultivos, árboles, arbustos, malezas, pastizales); verificar si hay tucuras o langostas en grandes cantidades y agrupadas; capturar varios ejemplares para denunciar el foco.

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