Guillaumet anticipó como será el Proyecto Relámpago: “Cazadoras de tormentas” estudiarán tormentas extremas en Córdoba

Expertos en clima del Servicio Meteorológico Nacional y del Conicet se asociaron con científicos de EEUU y universidades locales e internacionales en el proyecto Relampago-Cacti, el más grande y complejo que se lleva adelante en el país.

Existen publicaciones internacionales desde el año 2006 y locales desde 2013 que hacen referencia que en Córdoba se dan las tormentas más grandes y extremas del mundo.

Eso motivó en 2012 a científicos nacionales y de Estados Unidos a comenzar a idear un estudio abarcativo y profundo a realizarse en el país por parte de las más altas organizaciones de meteorología del mundo y el ambiente académico para estudiar la génesis y alcances de dichos fenómenos climáticos.

El proyecto Relámpago tendrá su centro de operaciones cerca de la ciudad de Córdoba.

Además de este equipo, por la UNC participará el Centro de Estudios y Tecnología del Agua de la Facultad de Ciencias Exactas.

De Argentina también participarán otros investigadores del Conicet y del Servicio Meteorológico Nacional (SMN).

Las más fuertes

Según la hipótesis más consensuada, el poder de las tormentas en esta región se debe a una combinación de los vientos altamente húmedos que vienen del Amazonas, los cuales chocan contra distintas zonas montañosas de Argentina y suben con gran energía (proceso llamado convección) para luego producir nubes muy altas y cargadas energéticamente.

Las características que las hacen especiales son su gran desarrollo vertical (la nubosidad tiene varios kilómetros de alto), precipitaciones intensas y, sobre todo, gran actividad eléctrica.

Según Ávila, las sierras de Córdoba juegan un rol clave, ya que buena parte de estas tormentas extremas se origina gracias a nuestras Altas Cumbres.

El investigador señala que el proyecto Relámpago es una oportunidad única para trabajar con los científicos más prestigiosos del mundo. “Vamos a disponer de instrumentos de medición que ni siquiera en sueños uno se podría imaginar”, asegura.

Gran parte de la iniciativa estará financiada por la Fundación Nacional para la Ciencia, el Departamento de Energía, la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica y la Nasa, todas instituciones de Estados Unidos.

Interés mundial

“Más que un interés de Estados Unidos, los científicos de todo el mundo están entusiasmados por desentrañar cómo son las tormentas más intensas del planeta”, dice Ávila.

Steve Nesbitt, profesor de la Universidad de Illinois del país de Norteamérica, es el investigador principal del proyecto.

“Con esta investigación estaremos ayudando a las regiones agrícolas afectadas por el granizo y las inundaciones y se podrá determinar qué infraestructura local necesitan para ser más resistentes ante estos peligros”, dice.

Aunque el proyecto se centrará en un área pequeña (Córdoba y Mendoza), los resultados serán cruciales para una comprensión más global del clima.

“Una vez que se cree un modelo más preciso a partir de estos datos, podría utilizarse en otras áreas del mundo, lo que ayudaría a muchas regiones agrícolas a evitar la pérdida de cultivos”, detalla el investigador.

Explica que en muchas regiones agrícolas las tormentas eléctricas del verano son las lluvias primarias, por lo que es vital predecir este tipo de impactos y cómo la agricultura puede verse afectada por el cambio climático.

Además del centro de operaciones cordobés, se distribuirán instrumentos móviles de medición, como radares y globos meteorológicos, por todo el territorio.

“Vamos a necesitar la buena voluntad y colaboración de los habitantes de las localidades donde se instalen estos equipos”, asegura Ávila.