Agro

Tras su aprobación en EE.UU., la soja tolerante a sequía se lanzará al mercado en 2020

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“hito” para la ciencia argentina. Así calificó el CEO de Bioceres, Federico Trucco, la aprobación final que logró, en Estados Unidos, la soja tolerante a condiciones de estrés hídrico que fue desarrollada en Argentina por investigadores del Conicet y de la Universidad Nacional del Litoral (UNL).

Es el primer cultivo transgénico de la historia que es avalado por el gobierno norteamericano sin que haya sido obtenido allí, aseguró Trucco. “Estados Unidos es un poco la meca del mundo de la biotecnología agropecuaria”, remarcó.

Esta semilla ya había sido declarada por los organismos regulatorios estadounidenses como apta para el consumo animal y humano. Ahora, “el Usda (Departamento de Agricultura de EE.UU.) validó que no tiene la potencialidad de convertirse en una maleza, que no es un riesgo para el medio ambiente, porque no puede perpetuarse en el ecosistema sin la ayuda del hombre”, explicó el CEO de Bioceres.

Esto significa, en la práctica, que esta soja ya podría comercializarse sin condicionamientos en Estados Unidos, lo que se suma al aval oficial que ya tiene en Argentina y en Brasil. Estos tres países concentran más del 80 por ciento de la producción mundial de soja.

Lo que resta ahora es la aprobación clave: la de China, que es el principal comprador mundial de la oleaginosa. 

Lanzamiento comercial

Para la comercialización de esta semilla, que tiene incluido el gen HB4 que le confiere resistencia a situaciones de extremo calor o falta de agua, Bioceres armó un joint venture junto a Arcadia Biosciences que dio origen a la firma Verdeca.

El gerente general de Verdeca, Martín Mariani Ventura, adelantó en este contexto que el objetivo es presentar comercialmente variedades con esta biotecnología para la campaña 2020/21.

“Nuestra fecha de lanzamiento comercial en Argentina es octubre de 2020”, expresó durante una conferencia de prensa que compartió junto a Trucco en el Congreso anual de Aapresid. 

Según Mariani, estas aprobaciones oficiales lo que permiten es acelerar los procesos de desarrollo y generación de variedades adaptadas a las necesidades de los productores locales.

En este momento, están multiplicando semillas en Estados Unidos para traerlas a Argentina y contar con un volumen suficiente como para comenzar a comercializarlas en el mercado. 

De todos modos, esto no ocurrirá hasta que efectivamente China otorgue su aprobación. “Entendemos que está en el interés de ellos hacerlo”, confió Trucco.

Potencial

Los primeros ensayos realizados por Bioceres indican que esta soja puede elevar los rindes de 13 a 15 por ciento en ambientes de baja productividad (menos de 30 quintales por hectárea). Pero ahora, unos realizados en Brasil, donde se registraron condiciones de sequía y calor, detectaron brechas de hasta 40 por ciento contra variedades sin el gen HB4. 

“El principal beneficio de esta tecnología es que eleva los pisos; es un protector de rendimiento. Además, hemos comprobado que en condiciones de alta productividad, usar esta semilla no afecta los rindes potenciales, que son iguales a los de las variedades tradicionales”, agregó Mariani.

La apuesta de Bioceres por este desarrollo es fuerte. Según Trucco, la firma tiene una facturación anual estimada de 160 millones de dólares en la actualidad. El objetivo es alcanzar 450 millones de dólares en los próximos tres a cinco años. «El 50 por ciento de esto tiene que venir del HB4», afirmó.

La Voz

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