El móvil económico y pedido de un arma por parte de Gette, las claves del caso Casermeiro

Gerardo Luis Gette (57) seguirá detenido por el crimen de Daniel Casermeiro (61), el médico ginecólogo cuyo cuerpo sin vida fue encontrado en la zona rural en el mes de diciembre después de siete días de búsqueda.

El fiscal de Delitos Complejos, Bernardo Alberione, especificó este viernes en una conferencia de prensa que Gette deberá seguir privado de su libertad debido a que decidió dictar la prisión preventiva porque existe suficiente prueba indiciaria que en conjunto da el grado de certeza para tomar esa decisión.

 Confirmó que Gette le debía una importante suma de dinero a Casermeiro y ese sería el móvil del asesinato.

Pruebas indiciarias

Alberione agregó que a Gette se le atribuye la autoría del homicidio calificado de Casermeiro y describió que “muchos elementos que en conjunto llevan al grado de certeza necesario para mantener la prisión preventiva sobretodo la peligrosidad procesal”.

Entre los elementos que se recopilaron hasta ahora en la investigación y que consta en las fojas donde Alberione fundamentó el dictado de la prisión preventiva se encuentra el testimonio de una persona que le facilitó un arma previamente a Gette.

Esa arma podría haber sido usada para cometer el homicidio -coincide en el calibre, 22-, pero como se conoce desde antes, aun no fue encontrada como tampoco el teléfono celular del ginecólogo.

“Se consiguió el testimonio de una persona que habría facilitado el arma que podría haberse usado en este hecho y alimenta los fundamentos de la prisión preventiva y la calificación legal”, puntualizó el fiscal y continuó: “Hemos logrado saber que era una persona conocida a la cual Gette se la pidió prestada”, en tanto, no quedó implicada en la causa.

También se obtuvo material indiciario – detalló Alberione – de cámaras de seguridad, teléfonos que permitieron conocer horarios y ubicación de Gette en la época donde ocurrió el crimen.

Distintas cámaras de seguridad identifican a Gette junto a Casermeiro el día de su desaparición, hablando y discutiendo en la calle y subirse juntos al automóvil BW del médico.

Ese miso jueves, las cámaras captan al acusado, en horas de la tarde, caminar por calle Iturraspe en busca de la camioneta VW Amarok doble cabina negra que había dejado estacionada a la vuelta del Sanatorio Argentino. Llevaba un paquete en el que se supone había un fajo de dinero.

Luego del crimen, la misma camioneta fue secuestrada en la ciudad de San Juan, hasta donde había viajado el hijo de Gette. 

 “Se hizo un minucioso análisis de cámaras particulares y de comercios de todo tipo que hemos encontrado que nos permitió realizar el circuito del imputado, desde que se encuentra con Casermeiro hasta que regresa al sector de la clínica, donde había estacionado su camioneta”, indicó el fiscal.

El móvil, una deuda

Alberione confirmó que entre Casermeiro y Gette existía “un vínculo de mucha cercanía pero comercial” y “el móvil del crimen radicó en una diferencia económica importante que había entre los dos”, tal es así que Gette “le debía dinero a Casermeiro”.

“El motivo de la muerte y del accionar de Gette habría sido una deuda, el dinero no estaba a la vista y ¿por qué no se lo llevó?, el motivo no lo puedo decir”, agregó.

Cabe destacar que la investigación sigue abierta y Alberione refirió que todas las pruebas fueron suficientes para poder dictar la prisión preventiva, en tanto que aclaró que el dinero hallado en el auto – previamente a encontrar el cuerpo – lo tiene la familia en carácter de depositarios judiciales.

Alberione tomará licencia en los próximos días a causa de una intervención quirúrgica. La defensa de Gette tiene un período de tiempo para apelar la decisión del fiscal y oponerse ante el Juzgado de Control.

El crimen

Según determinaron los forenses, Casermeirio fue ejecutado de un tiro en la nuca el mismo día que desapareció, el 19 de diciembre, en un campo a la vera del viejo camino a Estación Luxardo, en cercanías de San Francisco. El cadáver fue encontrado el 26 de diciembre.

En la escena del crimen no se hallaron signos de arrastre ni otras marcas que hicieran presumir que el cuerpo hubiera sido movido de lugar.

Ese jueves el médico se retiró de su consultorio en el Sanatorio Argentino dejando pacientes en espera y se dirigió a un banco de la zona para realizar un trámite.

Según se supo, Casermeiro tenía previsto reunirse con un ingeniero a las 16.10, pero una persona lo llamó antes y le pidió anticipar el encuentro a las 15.50.

Sin embargo, Casermeiro nunca llegó al lugar y desde entonces no se supo más nada de él hasta una semana después que apareció asesinado.

Gette está preso en la Penitenciaría Nº 7 de nuestra ciudad imputado como supuesto autor del delito de “homicidio agravado por el uso de arma de fuego y alevosía”, si sigue detenido allí o es trasladado no será una decisión de Alberione. Asimismo, hay que recordar que en enero Gette estuvo frente al fiscal, negó los hechos y se abstuvo de declarar.

La Voz de San Justo