CORONAVIRUS – Testeos a personas asintomáticas: la clave para cambiar el panorama de la pandemia

“Para ganar, debemos atacar el virus con estrategias agresivas y bien dirigidas: hacer el test a cada caso sospechoso, aislar cada caso confirmado y hallar y poner en cuarentena a cada una de las personas con las que estuvo en contacto estrecho”. El director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, repite esta recomendación en cada oportunidad que toma la palabra en público.

De hecho, Bill Gates escribió una columna para The Washington Post sobre la lucha desigual contra el COVID-19. En su escrito, Gates recomendó a la Casa Blanca “intensificar las pruebas”, algo que desde el gobierno federal dicen estar implementando. “Muchas más pruebas deben estar disponibles. También debemos agregar los resultados para poder identificar rápidamente a los voluntarios potenciales para los ensayos clínicos y saber con confianza cuándo es el momento de volver a la normalidad. Hay buenos ejemplos a seguir: el estado de Nueva York recientemente amplió su capacidad a más de 20,000 pruebas por día. También ha habido algunos avances en métodos de prueba más eficientes, como el hisopo desarrollado por la Red de Evaluación de Coronavirus de Seattle, que permite a los pacientes tomar una muestra ellos mismos sin exponer a un trabajador de la salud. Espero que esta y otras innovaciones en las pruebas se amplíen pronto en todo el país”.

En este contexto, el médico oftalmologo Manuel Assad explicó a Infobae que los testeos en personal de salud asintomático son cruciales para detener la pandemia: “La razón es que ayudan notablemente a reducir el número reproductivo básico del virus y son la clave para combatir esta enfermedad”.

En la Argentina, según cifras proporcionadas por el Ministerio de Salud, se realizaron desde el inicio de la pandemia, 5778 tests, una cifra muy por debajo de la que manejan países como Alemania (con 918.460 tests) o Corea del Sur (421.547 tests), considerados referentes en la materia por la OMS.

El profesional recomienda realizar testeos al personal de salud y a aquellos que están expuestos a mucha gente (REUTERS/Toby Melville)
El profesional recomienda realizar testeos al personal de salud y a aquellos que están expuestos a mucha gente (REUTERS/Toby Melville)

“La pandemia que estamos viviendo como país es una situación que puede reducirse a un número, porque el virus se está duplicando todos los días. Si no se baja esa capacidad para que se siga expandiendo, nunca vamos a terminar con la pandemia. Para que esto suceda es importante aplicar medidas de contención y la principal medida es la de los testeos a personas asintomáticas”, apuntó Assad.

En esta línea se manifestó el médico neurólogo Conrado Estol, quien, si bien admitió que “físicamente no es posible testear a la mayoría de la población argentina”, opinó que “hay que testear a todo el que tiene algún síntoma (y no sólo los respiratorios, también pérdida de gusto u olfato y diarrea que aparece de manera repentina), todo el personal del salud, todos los contactos de las personas que tienen síntomas, personal de seguridad y aquellos que tienen alto contacto con público, como cajeros de supermercado o empleados de estaciones de servicio”.

“No digo que haga pruebas a todos, pero se pueden hacer muestreos con criterio estadístico aleatorio para detectar a los pacientes asintomáticos y aislarlos -enfatizó Estol-. Se probó con datos de Islandia y Corea del Sur que un porcentaje muy alto de infectados no tenía síntomas. Es mucha la gente que cursa la enfermedad de manera asintomática; hay mucha gente que está contagiando y no lo sabe”.

El test al que se refiere es el RT-PCR, que permite saber si una persona está contagiada por el COVID-19 en el mismo momento. Basado en un análisis genético, la prueba se realiza introduciendo profundamente un hisopo (un palillo recubierto de algodón en su punta) en la nariz del paciente. El resultado se obtiene en unas horas.

El Gobierno avanzó en las últimas horas en la compra de 200.000 test rápidos que se utilizarán en paralelo a los de PCR que la Argentina usa en forma oficial a través del Instituto Malbrán y los laboratorios descentralizados que se empezaron a implementar desde estos días para apurar el diagnóstico de casos de Covid-19 frente al avance de la pandemia en el país y en la entrada de la zona crítica del brote, prevista desde la segunda quincena de este mes.

El Gobierno avanzó en las últimas horas en la compra de 200.000 test rápidos que se utilizarán en paralelo a los de PCR que la Argentina usa en forma oficial a través del Instituto Malbrán (REUTERS/Agustin Marcarian)
El Gobierno avanzó en las últimas horas en la compra de 200.000 test rápidos que se utilizarán en paralelo a los de PCR que la Argentina usa en forma oficial a través del Instituto Malbrán (REUTERS/Agustin Marcarian)

El profesional explicó que actualmente no tenemos un número preciso de casos porque no disponemos de la posibilidad de hacer testeos ampliados: «Debemos empezar con el personal de salud, que son quienes tienen más riesgo de contagiarse y a su vez llevar el virus a sus casas. Entiendo que desde una perspectiva humanitaria es complicado poder llevarlo a cabo pero la ciencia demuestra al día de hoy que es la forma indicada para afrontar la pandemia y reanudar la actividad económica lo antes posible”, enfatizó Assad.

Esta es una gran oportunidad para que Argentina demuestre que tiene el factor humano que puede cambiar todo: “Podemos utilizar los recursos humanos con los que contamos para armar un plan científico a gran escala y cumplirlo. Definitivamente seriamos un ejemplo en la región y podríamos ayudar a los países vecinos a lograrlo”.

Tenemos grandes equipos científicos en Argentina y en el mundo. Por ejemplo, hay un argentino que ya esta pensando cómo combatir la próxima pandemia: esa batalla la daremos con una tecnología llamada CRISPR. Mucho mas sencilla, portátil, a menor costo y a mayor rapidez. Hoy por hoy, nuestra mejor opción es usar la tecnología RT-PCR a gran escala y hacer pasar la mayor cantidad de gente posible por todas nuestras máquinas. El virus se combate fácil. Es una idea ambiciosa, pero tenemos la ciencia y la riqueza necesarias para soñar en grande. Lo que es realmente complejo es unirnos, organizarnos y cumplir un plan”, enfatizó Assad.

Para el profesional no es una estrategia recomendable sentarse a esperar la vacuna o un tratamiento antiretroviral porque no hay una certeza científica que por el momento inmediato aparezca: “Tenemos la certeza científica de que si reducimos el número reproductivo básico vamos a poder volver al cine, a la cancha y a todos esos lugares que tanto nos gustan. Es por esto que cuanto antes empecemos el testeo en personal de salud asintomático, antes podernos salir de la pandemia».

“Obviamente de más está decir que las medidas propuestas por nuestros médicos referentes son importantes de cumplir. Si queremos salir de casa, tenemos que armar un plan científico, informárselo a la gente y alinear los intereses de los argentinos”, concluyó Assad.

INFOBAE