Semana Santa: Se invita a las familias a disponer en casa de un espacio de reencuentro con la oración

¡Compartir es demostrar interés!

Semana Santa en tiempos de pandemia. Semana Santa en tiempo de aislamiento social, preventivo, y obligatorio. El pasado domingo de ramos, lo pudimos ver por los medios locales y redes sociales. Lo mismo sucederá con la misa de pascua.

“Este año nos invita a vivirlo de manera muy particular, en la intimidad del hogar, lugar donde meditaremos los misterios y la cercanía de Jesús. Para ello dispondremos un espacio para la oración, con una mesa, si se puede, un mantel; una vela, una cruz, una imagen o estampita de la Virgen, la Biblia o el Nuevo Testamento” indicó el Padre Lorenzatti en un mensaje enviado a los medios.

JUEVES SANTO:

Para preparar este momento necesitaremos, sumar en el espacio ya dispuesto: un pedazo de pan, una jarra, una palangana, una toalla, un jabón, un delantal y algunas fotos de nuestro bautismo.

Estos elementos sencillos, nos hacen ver la simplicidad con que Jesús se convierte en servicio y entrega.

Reunidos los que estamos en la casa o si estamos solos, nos ponemos en presencia de Jesús, haciendo la Señal de la Cruz que nos identifica como cristianos.

Leemos el Evangelio de Juan 13, 1

Luego de un momento de silencio inspirados por la Palabra de Dios, el mayor de la casa, se coloca el delantal (como signo del que sirve), toma la jarra con agua, y lava las manos (para mostrar el modo de cuidarnos en este momento de pandemia) al que le sigue en edad, quien se enjabonará las manos y se los seca con la toalla, luego el que fue lavado, recibe la jarra y el delantal y la toalla y entrega el jabón al siguiente, repitiendo el gesto de tal manera que todos terminen con las manos limpias.

Una vez finalizado, nos unimos en oración mientras nos repartimos el pan, rezando el PADRENUESTRO.

El pan es lo que sostiene la vida, el que da su pan da su vida. El que da su pan da su vida. Cristo nos da su Pan que es su Cuerpo para darnos vida y vida en abundancia.

El gran regalo de Dios para con nosotros es la Eucaristía.

En nuestro bautismo todos hemos sido consagrados para ser sacerdote, profeta y rey. Por eso le pedimos a María, Madre de Jesús y nuestra que interceda ante su Hijo para que cada uno de nosotros asumamos la misión: celebrar la vida viviendo y anunciando la palabra salvadora. Por eso decimos Bendita sea tu pureza, u otra oración a la Madre de todos los bautizados.

Proponemos realizarlo a las 19,00 hs para poder estar juntos en oración. De no ser posible en ese horario, en cualquier momento, Jesús y María nos escuchan siempre.

VIERNES SANTO

Para este día, en la mesa, habrá solo una cruz, la vela apagada, la Biblia.

Reunidos los que estamos en la casa, leemos: Texto bíblico para vivir este momento: Juan 18, 1-18, 42

Hoy nos da la sensación que la propuesta de Jesús fue un fracaso total, si lo miramos desde nuestras ambiciones y deseos.

Los invitamos a realizar el acto piadoso del vía crucis que le proponemos en nuestra páginas y las de los medios que nos acompañan, o la que ustedes puedan tener.

Hoy más que nunca es nuestra pasión…pero corremos con ventaja…sabemos el final…Cristo vence la muerte. Nosotros apostamos al amor de la entrega y el servicio. Solo la cruz asumida con fe y amor nos redime.

Caminamos hacia al Padre en la Esperanza que nos anima y fortalece Los invitamos a realizar peticiones misioneras, donde no existen las fronteras, por todos, sin distinción de razas y color.

Donde nos reconozcamos hermanos en el único Dios, que Salva.

Al final encendemos la vela, porque la oscuridad no es la realidad, es solo un momento para pasar a la exposición de la luz de la verdad que ya nunca se extinguirá. ESE ES JESÚS

Proponemos realizarlo a las 17,00 hs. para poder estar juntos en oración. De no ser posible en ese horario, en cualquier momento, Jesús y María nos escuchan siempre.