Dos testigos complicaron al veterinario, que sostuvo que se defendió de un asalto

Un total de 10 testigos declararon este martes en el comienzo del juicio al médico veterinario Hernán Javier Vietti Colomé (41), quien está imputado como presunto autor del delito de “homicidio simple”.

Sorpresivamente y cuando se esperaba su testimonio para este miércoles, prestó declaración el examigo y socio del imputado, el también médico veterinario Roberto Ferrero, quien complicó la situación de su colega, a quien definió como una persona violenta que se peleaba con cualquiera, incluso hizo mención a cuando Vietti Colomé estuvo detenido en la ciudad de Santa Fe ya que la policía le encontró tres armas largas, una de ellas, equipada con silenciador.

Elvio Omar Funes, alias “Funyito”; Juan Eduardo Mateo, un amigo de la infancia del extinto Jorge “el Turco” Jaider (57); su hija, Melina Fiore; la pareja de ésta última; dos policías y personal de la empresa de emergencias médicas Ucemed, completaron la lista de testigos.

Ni bien se inició la sesión y tras la lectura de la acusación por parte de la secretaria del tribunal, el presidente, Claudio Requena, interrogó a Vietti Colomé le preguntó al acusado si iba a declarar, a lo que el profesional respondió afirmativamente, agregando que también iba a responder preguntas.

Por el protocolo del Covid, Vietti Colomé sigue la audiencia desde la cárcel de San Francisco.
El veterinario insistió con su versión de legítima defensa

Vietti Colomé insistió con la versión de que el suyo fue un caso de legítima defensa. Dijo que Jaider había ingresado al local para robarle, tenía un cuchillo y lo amenazó.

El veterinario comenzó su relato contando que ese viernes de la muerte -22 de septiembre de 2017- un cliente de la localidad de María Juana le trajo un perro que aparentemente tenía sarna. “Luego de bañarlo le apliqué un líquido y debía esperar unos 10 minutos antes de secarlo, estaba en esa tarea con la secadora cuando se apareció éste sujeto (Jaider), con la cara cubierta con una bufanda y en su mano derecha un cuchillo, me dijo que le entregase la plata y se fue para el lado de la caja registradora, diciéndome ‘no te hagas el gil y dame la guita'”.

El acusado señaló que en una caja de zapatos tenía guardados 120 mil pesos y que en la caja del negocio había unos 700 pesos. “Allí nos trabamos en lucha, él siempre me amenazaba con el cuchillo, yo le apliqué un golpe, cayó y golpeó el rostro con el piso, lo di vuelta y llamé a la policía, llegaron enseguida junto con la ambulancia, allí comprobaron que el sujeto, al cual yo no conocía, había muerto”, refirió Vietti Colomé.

En el expediente de la causa, el fiscal Bernardo Alberione sostiene que Vietti Colomé no fue una mera víctima de robo, descartó el asalto, la supuesta legítima defensa y sospecha de un crimen a golpes.

El veterinario, en otro tramo de su declaración, dijo que todo lo declarado por el testigo Omar Funes eran mentiras. “No es cierto que haya viajado conmigo a Santa Fe, tengo pruebas de haber estado ese día con mis hijos en el Shopping de la Rivera, Emilia, mi exmujer, me los trajo desde Paraná, yo no quería cruzar el túnel porque no tenía la transferencia del auto y tenía miedo de que me hicieran algún problema, por eso acordé con la mamá para que trajera los chicos a Santa Fe”.

El acusado desmintió a Elvio Funes y a su exsocio y amigo, Roberto Ferrero. “Los dos mintieron siempre, es más, Ferrero nunca estuvo en el bautismo de mi hijo, en la fiesta éramos todos familiares, lo que sí recuerdo es una fiesta en donde había unas 40 personas y Roberto Ferrero estaba sentado al frente de mi hermano”.

Tras su declaración, Vietti Colomé respondió algunas preguntas que le formuló la fiscal de Cámara Consuelo Aliaga Díaz y su defensor, Francisco Lavisse.

Vietti Colomé dijo no conocer a Jaider,  no haberlo visto nunca, pero dos testigos, Omar Elvio Funes y Roberto Ferrero, lo complicaron seriamente, afirmando ambos que el imputado conocía al extinto Jaider.

En al menos dos ocasiones el presidente del tribunal le tuvo que llamar la atención a Vietti Colomé ya que interrumpió a dos testigos y pretendía efectuar preguntas, lo cual solo le está permitido a los abogados defensores. “Si usted quiere preguntar señor Vietti, hágalo a través de su abogado, si desea declarar nuevamente puede hacerlo, pero el permiso debe solicitarlo su defensor”, le expresó al imputado el juez Claudio Requena.

La declaración de dos policías

La ronda de testimonios se abrió con la declaración del suboficial principal Sergio Debonis y el subcomisario Luis Díaz. El primero narró que esa mañana (la del homicidio) junto al suboficial Fabián Ferrero se encontraban patrullando la zona cercana a tribunales cuando recibieron la alerta, vía radial, de un intento de robo con la aprehensión de parte de la víctima del presunto autor. “Cuando llegamos a la veterinaria nos encontramos con una situación diferente -señaló Debonis-, el veterinario me dio la versión que el hombre había entrado con fines de robo, lo había amenazado con un cuchillo, se habían trabado en lucha y el presunto ladrón había caído al suelo. Entre las piernas de Jaider había un cuchillo, estaba apoyado de espaldas al suelo, mi compañero Fabián Ferrero, quien es paramédico, comprobó que la persona se encontraba sin vida”.

Debonis contó que solicitó la presencia de una ambulancia, la cual llegó rápidamente al lugar, comprobando los médicos que Jaider estaba muerto. El policía que presta servicio en la División Investigaciones de la Departamental San Justo reconoció que tomó fotografías con su celular del cuerpo de Jaider, las que mostró a solicitud del defensor de Vietti Colomé.

Antes de que declarara el subcomisario Díaz, Vietti Colomé pidió la palabra y afirmó que el testimonio del policía Debonis era contradictorio a lo que había expuesto cuando se realizó la reconstrucción del hecho en la veterinaria.

Testigo indicó que Funes y Ferrero se conocían

A su turno, Díaz, quien por entonces trabajaba como comisionado en la fiscalía que investigó la causa, se refirió a los allanamientos que se realizaron y al secuestro de distintos elementos de interés para la investigación. Habló también de la relación existente entre Ferrero y Funes, dijo creer que este último habló porque le tenía miedo a Vietti Colomé, y por último hizo mención a las gestiones que realizó Ferrero para que un vecino suyo pudiera recuperar una motocicleta que le habían sustraído, previo pago de “rescate”. Fue allí que comenzó la relación entre Ferrero y Funes, agregó el testigo.

Amigo de Jaider: “Sabía que andaba en cosas raras”

Juan Eduardo Mateo, un vendedor de automóviles, dijo conocer a Jorge Jaider de la infancia. “A la madre la hizo renegar porque era un poco bandido, no era malo, pero tenía sus cosas”, señaló el testigo, que aseguró que nunca lo vio a Jaider con cuchillos. “Sabía que andaba en cosas raras, pero eran todas de caño (revólver), como se dice en la jerga delictiva, yo le sabía prestar dinero, pero siempre me lo devolvía. El día anterior a ese viernes nos encontramos en un café del bulevar 25 de Mayo, me dijo que me iba a comprar una camioneta Isuzu que tenía para la venta, me dijo ‘ya vuelvo’, y al rato retornó, me pidió 50 pesos para cargarle nafta a la moto porque ‘el pelotudo éste me pateó para mañana el pago de una plata'”.

El testigo dijo que al día siguiente lo esperó en el mismo café y allí se enteró lo que había ocurrido.

Mateo confirmó que Jaider era un individuo que le sacaba plata a la gente con falsas promesas que nunca cumplía, “pero jamás lo vi con un cuchillo”, aseveró.

Finalmente, el testigo dijo que conoció la veterinaria porque unos meses antes fue a comprar un matayuyos y lo atendió la empleada, ya que “el veterinario no estaba”.

Luego de este testimonio, el imputado volvió a pedir la palabra. “El testigo miente porque dice que fue a comprar un matayuyos a mi veterinaria, yo jamás tuve esos productos, además, eso se compra en ferreterías”, dijo Vietti Colomé.

Su abogado tratará de demostrar que el veterinario se defendió de un asalto.
“Funyito” Funes: “Nosotros nunca matamos a nadie”

El fiscal de Delitos Complejos que llevó adelante la investigación está convencido de que Vietti Colomé quería asesinar a su hermano Lucio (un abogado que vive en Santa Fe) para zanjar una disputa por una herencia familiar.

Para eso, habría contratado a medias a dos sicarios para que hicieran el “trabajo”. Les iba a pagar unos 350 mil pesos pero los presuntos futuros homicidas cambiaron de opinión y decidieron no sólo alertar a la futura víctima, sino también aprovecharse del veterinario y sacarle dinero.

Así las cosas, según la investigación, Vietti Colomé -un experto en taekwondo- habría decidido matar a golpes a “Funyito” Funes, uno de los presuntos sicarios, para ponerle punto final a todo, y aducir un robo.

Precisamente, Funes durante el juicio contó el modo en que se relacionó con Vietti Colomé. “Fue por medio de Roberto Ferrero, quien me dijo que le tenía que hacer un trabajo a un amigo y exsocio, así comenzó todo”. De esta manera, el testigo confirmó lo declarado días atrás durante una entrevista a LA VOZ DE SAN JUSTO.

Funes dijo que su objetivos y la de Jaider era la de sacarle plata al veterinario, pero “nosotros nunca matamos a nadie ni tampoco lo íbamos hacer, nuestra intención era que nos diera plata y nada más”.

El testigo afirmó que el veterinario les dijo que debían eliminar a su hermano, un abogado de Santa Fe, y que al realizar el trabajo les iba a dar 350 mil pesos y el resto cuando cobrara la herencia. “En realidad nos dio unos 70 mil pesos de a 10, 35 mil pesos, hasta que se dio cuenta que lo estábamos charlando y no nos dio más nada”.

Una entrevista de nuestro diario, como prueba

Funes mantuvo un cruce con el defensor de Vietti Colome cuando el abogado Francisco Lavisse citó la entrevista que le concedió a este diario. “Le recuerdo al testigo que está declarando bajo juramento, en la nota publicada en LA VOZ DE SAN JUSTO usted dice que Vietti Colomé le ofreció un millón de pesos por eliminar a su hermano, mientras que cuando declaró ante la fiscalía dio otra cifra, cuál es la real, ¿la que le dijo al diario o la que citó en la fiscalía?”, interrogó el abogado. Previamente, Lavisse solicitó autorización para incorporar como nueva prueba la nota publicada EL 26 de julio de 2020, lo cual fue aceptado por la fiscal y el tribunal.

La entrevista que fue incorporada como prueba

Funes dio como cierto lo expresado en el reportaje: “Puede que cuando declaré en la fiscalía me haya equivocado, pero en realidad el ofrecimiento era de un millón de pesos”, dijo y agregó que Vietti Colomé, además del dinero le había ofrecido darle el automóvil de su hermano, un Ford Focus de color negro. También ratificó haberle dicho al extinto Jorge Jaider que no pasaran frente a la veterinaria por el riesgo que corrían y mencionó que en una ocasión Vietti Colomé le había pedido que le comprara cogollos de marihuana, asegurando que se los buscó en Estación Frontera y que también le había dado un arma de su propiedad, una pistola Bersa calibre 22.

Fiore y Ameza: dos testimonios irrelevantes

Tanto la hija de Jaider y su pareja, no aportaron datos significativos al proceso en curso. Ambos estuvieron involucrados en un intento de extorsión contra el veterinario Roberto Ferrero, hecho que fue investigado en su momento por la fiscal Leonor Failla y por el cual Melina del Valle Fiore y su pareja, Darío Ameza, fueron condenados.

LA VOZ DE SAN JUSTO