Campaña de prevención del cáncer de piel

¡Compartir es demostrar interés!

El Ministerio de Salud de la Provincia participa de la campaña de concientización sobre la prevención del cáncer de piel, organizada por La Roche-Posay.

En este marco, el viernes 8, sábado 9 y domingo 10 de octubre en el Parque Kempes, se instalará un dispositivo móvil con tres consultorios en el que se brindará atención y chequeos dérmicos.

Podrán acceder a estos controles el público en general sin límite de edad, de 10 a 14 y 16 a 20 horas.

Además, en caso de que el equipo de dermatólogos detecte una lesión sospechosa, se brindarán derivaciones con turnos protegidos a los hospitales Misericordia, Tránsito Cáceres de Allende, Pediátrico, San Roque y Oncológico para un control y un seguimiento más estricto.

Asimismo, la secretaría de Prevención y Promoción de la Salud, sumarán acciones de promoción con el objetivo es sensibilizar sobre este problema de salud y su prevención, y facilitar el acceso a este dispositivo móvil.

Cabe mencionar, que esta campaña cuenta con el apoyo del Instituto Nacional del Cáncer (INC), la Liga Argentina de Lucha contra el Cáncer (LALCEC) y la Asociación Argentina de Oncología Clínica (AAOC).

El cáncer de piel se puede prevenir

La principal causa para este tipo de cáncer es la exposición inadecuada al sol, que es prevenible. Como el daño solar es acumulable, esta desprotección de la piel produce a largo plazo, envejecimiento prematuro, lesiones precancerosas y cáncer de piel.

La detección oportuna aumenta las posibilidades de curación. Por eso, es importante hacerse exámenes y visitar al dermatólogo periódicamente (una vez al año), como medida de prevención.

Signos de alerta

Se debe prestar atención a manchas inicialmente planas rosadas o rojizas, ásperas al tacto y que se vuelven cada vez más rugosas o escamosas. Se ven especialmente en la cara, en el dorso de las manos, en el labio inferior y en las orejas.

Asimismo, considerar si hay bultos que crecen en forma sostenida en el tiempo, lastimaduras que no cicatrizan a pesar de un tratamiento correcto, heridas sangrantes costrosas no provocadas por un traumatismo previo.

Además, es importante observar lunares que cambien de coloración, piquen, se inflamen, sus bordes se vuelvan irregulares o asimétricos o crezcan (de un tamaño superior a 6 mm).