En la primera semana, más de 67 mil niños y niñas ya se vacunaron contra el Covid-19 en Córdoba

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Gabriela Barbás, secretaria de Prevención y Promoción de la Salud, informó: “Arrancamos con mucha adhesión. Notamos alegría en los padres. Muchos centros estaban decorados y los vacunadores pusieron buena predisposición. Fue impactante ver a niños y niñas en los lugares que en un principio estuvieron destinados a los adultos mayores y, luego, a los jóvenes. Esto demuestra que estamos en una nueva instancia de la campaña de vacunación”.“Este lunes comenzamos a vacunar en los clubes. La idea es que vayan los socios, pero también los vecinos y el resto de las familias del barrio. En el interior, también avanzamos con distintas estrategias. Por un lado, dar turnos masivos y comenzar a avanzar en la descentralización”, agregó.

En los operativos de los grandes centros de vacunación contra el Covid-19, así como en clubes y escuelas, los agentes sanitarios promueven la aplicación de las otras dosis del calendario obligatorio. Hace dos semanas, el Ministerio de Salud provincial había advertido que las coberturas de todas ellas habían bajado en forma abrupta el año pasado, tanto en Córdoba como a nivel nacional.

“Aprovechamos esas instancias para promocionar las otras dosis del calendario. Y remarcar que la pandemia todavía no terminó. Tenemos que seguir usando el barbijo, ventilar y mantener la distancia, al mismo tiempo que avanzamos con la vacunación”, finalizó Barbás.

Apoyo de la Sociedad de Pediatría

En un comunicado de prensa, la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP), filial Córdoba, respaldó la semana pasada la vacunación en la población de 3 a 11 años. “La estrategia va a contribuir a proteger a los niños y disminuir la circulación viral. En forma indirecta, a reforzar la presencialidad cuidada en las escuelas”, informó el organismo.

“Si bien el impacto del Covid-19 en pediatría fue menor que en otros grupos, los niños con comorbilidades pueden presentar formas graves de la enfermedad. Si esa población no se vacuna, se amplifica el riesgo de aumentar la emergencia de nuevas variantes”, indicó.

Ana Ceballos, jefa de Infectología de la SAP local, expresó: “Los niños tienen que volver a ser niños. Necesitan juntarse a jugar, a recuperar la alegría. No es cierto que los más pequeños no contagien”.

Los pediatras informaron que la Sinopharm utiliza como plataforma una tecnología probada en el tiempo. Se llama “a virus inactivado”, que también se usa en las inmunizaciones contra la gripe, polio y hepatitis A.

“La vacuna Sinopharm tiene estudios de fase uno y dos publicados en la revista The Lancet. También un estudio de fase tres presentados a la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat). Es segura. Produce pocos efectos secundarios como fiebre y dolor en el sitio de inyección”, informó la SAP en su comunicado.

El organismo informó que es importante avanzar la vacunación en los niños y las niñas de 3 a 11 años, priorizando a quienes presenten comorbilidades y al mismo tiempo continuar con el resto de la población.

Cómo inscribirse

Los padres, madres o familiares a cargo pueden inscribir a los niños para recibir la vacuna en https://vacunacióncovid19.cba.gov.ar/ y esperar la confirmación del turno que indica fecha y horario para asistir.

Tema de conversación

“Las escuelas son la caja de resonancia de una sociedad”. Se trata de una frase que por vieja no pierde su vigencia. Y en el asunto de la vacunación contra el Covid-19 para niños la máxima se confirma.

En Córdoba, las aulas primarias son otro ámbito donde se discute sobre la inmunización. Pero allí son los chicos de entre 6 y 12 años los que opinan.

“En mi grado somos pocos (los vacunados). Pero cada día viene alguien que cuenta que se vacunó”, reconoce Emma, que va a quinto grado de una escuela pública de la zona sur de la ciudad de Córdoba.

Y haberse vacunado, dice, la puso más contenta que la idea de “salir en el diario”. Sin embargo, varios de sus compañeros aún le temen a la vacuna.

Soledad es mamá de una estudiante de un colegio privado. E integra varios grupos de padres que mandan a sus hijos a escuelas similares a las de su hija. “En el grado de Alfonsina hay quienes van a esperar y quiénes ya vacunan a los chicos”, cuenta.

Ella es una de las que decidió esperar. “Los chicos no son de riesgo. Cuando se contagian, les agarra leve, siempre en el plano general. No hay necesidad ni riesgo para la comunidad pediátrica”, opina.

En la vereda de enfrente, Carla tuvo otra experiencia, también en un colegio público. “Los chicos no hablan mucho del tema. Pero las madres se quejan porque los turnos tardan”, reconoce.

“Entre los niños hay miedo por el dolor, pero no más que eso. Y desde la institución no han hablado del asunto”, dice la madre.

Daniela es docente de tercer grado. En su caso, los estudiantes “se están vacunando progresivamente”. “Llegan al aula y te cuentan que se vacunaron. Lo toman como un hito, pero de la mejor manera”, dice.

Lucía también es docente, en una escuela pública de la zona norte de la ciudad. “Las reacciones son variadas. Muchos se están vacunado y los chicos vienen contentos. Se lo toman como un premio”, afirma.

NATALIA LAZZARINI – LA VOZ