Covid-19: 4 de cada 10 niños que recibieron la primera dosis aún no acudieron por la segunda

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Hay más de 367 mil cordobeses de entre 3 y 17 años que ya recibieron la primera inyección de la vacuna contra el Covid-19 hace al menos 28 días. Cómo ya pasó el intervalo entre dosis fijado por las autoridades de salud, estarían en condiciones de aplicarse la segunda inyección.

Sin embargo, solo 214 mil lo hicieron. El resto, el 41,6 por ciento, todavía no completó el esquema a pesar de que muchos de ellos fueron convocados por la autoridad sanitaria. Tener las dos inyecciones es fundamental para evitar cuadros graves de Covid-19 y disminuir la posibilidad de transmitir el virus.

La vacunación en adolescentes de 12 a 17 años comenzó a principios de agosto con la fórmula de Pfizer. Hasta el 23 de octubre se había aplicado una dosis 184.169 adolescentes, según datos del Ministerio de Salud de la Nación (tabulados por el sitio Covidstats.com.ar).

Al 20 de noviembre todos ellos ya habían cumplido 28 días y superado el intervalo de 21 días necesario para poder administrar la segunda inyección. Sin embargo, a esa fecha solo 116.688 habían completado el esquema. Es decir, el 36,6 por ciento tiene una sola dosis a pesar de que ya podría tener las dos.

En los menores de 3 a 11 años ese porcentaje es mayor: 46,6 por ciento. El 23 de octubre había 183.154 vacunados con una dosis. Y 28 días después (el intervalo para Sinopharm, la fórmula autorizada para este grupo etario) sólo 97.810 habían completado el esquema.

Esta menor proporción en niños se debe a que la vacunación en los más pequeños inició más tarde, el 10 de octubre.

ESQUEMA INCOMPLETO EN NIÑOS Y ADOLESCENTES DE CÓRDOBA

RAZONES Y EXCUSAS

Los expertos atribuyen esta “pereza” en completar los esquemas a la relajación general que hay sobre los cuidados frente a la pandemia. Además, lo atribuyen a que durante estas semanas niños, niñas, adolescentes y sus padres piensan en otras prioridades.

Ana Ceballos, pediatra experta en infectología del Instituto Médico Río Cuarto e integrante de la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP), asegura que siempre hay una caída en los esquemas de vacunación cuando contemplan varias dosis.

Y cita como ejemplo la vacuna contra el HPV. Son dos dosis que se aplican a los 11 años con seis meses de diferencia. “A pesar de que sirve para prevenir cáncer, hay una marcada diferencia entre primera y segunda dosis. En parte se debe a que los adolescentes no tienen controles médicos como los niños”, sostiene.

Pero agrega otra causa: “En este momento, los adolescentes y sus padres parecen tener otras situaciones más urgentes como puede ser rendir las materias que están desaprobando y las reuniones de fin de año. Si la familia no insiste, los adolescentes creen que no necesitan la segunda dosis. No es un fenómeno sólo de Córdoba”.

Héctor Pedicino, presidente de la filial Córdoba de la SAP, cree que esta baja tasa de segundas dosis se engloba dentro de una relajación total de la población para seguir respetando las medidas de prevención contra la pandemia.

“Hay un relajamiento porque se piensa que la pandemia ya pasó. También se distendieron otras medidas como el uso del barbijo. Las primeras dosis en niños y adolescentes se aplicaron en un contexto en el que la gente todavía tenía miedo al Covid-19. Ahora no tiene miedo”, argumenta Pedicino.

En este momento, la pandemia ha cedido bastante. Se reportan pocos casos diarios y en Córdoba hace 20 días que no se informan fallecidos por Covid-19. Sin embargo, Pedicino cree que es un error pensar que ya pasó.

“Debemos reforzar las medidas para que esta situación se mantenga. La segunda dosis es clave contra la variante Delta, la que puede generar una nueva ola. En otros países con alta cobertura de vacunación, la pandemia está resurgiendo”, advierte.

En tanto, Ceballos explica que la segunda dosis produce un empujón en la respuesta inmunológica ya que eleva notablemente los anticuerpos y hace que perduren por más tiempo. “Algunas vacunas monodosis contra el Covid-19, como la de Janssen, demostraron ser insuficientes porque caen muchos los anticuerpos al poco tiempo”, comenta.

Pedicino sostiene que la única forma de revertir esa idea de que la pandemia ya terminó es con información. “La vacuna es clave para que evitar que la persona desarrolle un cuadro grave de Covid-19″, advierte.

Y sostiene que en algunas localidades del interior los horarios y días para la vacunación se han restringido lo que puede servir de excusa para que la gente no vaya. “Hay que seguir vacunando en las escuelas, CPC, clubes y otras instituciones para que no haya pretextos”, sostiene.

COBERTURA DE LA POBLACIÓN MENOR

Al 19 de noviembre había 308 mil niños y niñas de 3 a 11 años que recibieron una dosis, según el Ministerio de Salud de Córdoba. Esto equivale al 59 por ciento de la población cordobesa en ese grupo etario. Con dos dosis son 101 mil o el 19,4 por ciento de los infantes.

Los adolescentes de 12 a 17 años con una dosis son 245 mil, o el 75 por ciento de esa población. Y 116 mil con dos dosis, o el 35 por ciento de ese grupo etario.

LA VOZ