Covid-19: no habría cuarta dosis de vacuna “para todos” en este invierno

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“No queremos difundir la idea de que ahora la cuarta dosis va a ser para la población general. Debemos evaluar la situación epidemiológica y la inmunidad en la población generada por las vacunas y por la última ola de contagios”, explicó Vizzotti, en una conferencia de prensa para integrantes de la Red Argentina de Periodismo Científico, de la que participó La Voz.

De todas formas, la funcionaria aclaró que esperarán las recomendaciones de la Comisión Nacional de Inmunizaciones (Conain) de los próximos días.

Chile y Uruguay ya están aplicando un segundo refuerzo (o cuarta vacuna). La ministra detalló que cada país tiene un estrategia diferente para vacunar.

“Chile y Uruguay empezaron a vacunar con Sinovac, mientras que Argentina aplicó vacunas más eficaces y, además, prolongamos el intervalo entre dosis por lo que, a su vez, la necesidad del refuerzo se prolongó mucho más”, argumentó.

Agentes de salud y adultos mayores

En Israel, donde se comenzó a aplicar la cuarta dosis en diciembre, los primeros estudios indican que sus beneficios serían “marginales”.

“Observamos una baja eficacia de la vacuna contra las infecciones en los trabajadores sanitarios, así como cargas virales relativamente altas que sugerían que los infectados eran infecciosos. Por lo tanto, una cuarta vacunación de trabajadores sanitarios jóvenes y sanos puede tener solo beneficios marginales”, señalaron los autores de un trabajo publicado en el New England Journal of Medicine.

Por su parte, EE.UU. analiza la posibilidad de un segundo refuerzo para adultos de 65 años o más. No obstante, todo indica que su autorización para la población general recién ocurriría en otoño de ese país, primavera en Argentina.

Gabriel Morón, experto en inmunología y vacunas del Conicet y de la Universidad Nacional de Córdoba, asegura que todavía hay grandes dudas sobre la cuarta dosis. “Sucedió lo mismo con la tercera dosis. Luego quedó demostrado que un primer refuerzo mejoraba muchísimo la posibilidad de que las personas no terminen hospitalizados por Covid-19, en especial los adultos mayores”, detalla Morón.

El experto señala que la cuarta dosis mejora los niveles de anticuerpos. No obstante, aclara que la mayoría de estos estudios fueron realizados en el hemisferio norte, con una realidad epidemiológica distinta a Argentina.

“En el norte hubo mucha gente que se contagió con Delta, pero no con Ómicron, por eso hay un crecimiento en Europa de los casos con BA.2, subvariante de Ómicron. En Argentina, hay mucha gente que se contagió con Ómicron y generó inmunidad que protege muy bien contra las subvariantes, sea BA.1 o BA.2″, detalla.

En este sentido, Morón ve más lógico un segundo refuerzo generalizado en el hemisferio norte que en Argentina. Sin embargo, considera positivo que las personas inmunodeprimidas sí se apliquen una cuarta dosis. “Posiblemente debería estudiarse para los adultos mayores y como medida preventiva por el invierno, aunque con un intervalo amplio desde la tercera dosis”, sugiere.

Cuartas dosis ya habilitadas

Vizzotti destacó que ya se habilitó la aplicación de la cuarta dosis para personas inmunodeprimidas de 3 años o más, y también para los mayores 50 años que recibieron dos dosis de Sinopharm.

De todas formas, algunas provincias, como Santiago del Estero y Jujuy, ya están aplicando la cuarta dosis a personas por fuera de esta recomendación nacional.

Vizzotti también recordó que la indicación vigente es que las personas que tuvieron Covid-19 esperen 90 días para aplicarse la dosis de refuerzo. Pero esa recomendación no es la que se emitió desde el Ministerio de Salud de Córdoba.

En su momento, Diego Cardozo, titular de esa cartera, invitó a que las personas contagiadas fueran a vacunarse inmediatamente, una vez se hayan recuperado del cuadro.

Tercera dosis: sí o sí

Morón considera que es importante acelerar la aplicación de la tercera dosis que sí demostró una mayor protección frente a Ómicron, a pesar de que las vacunas fueron realizadas a partir de la versión original del Sars-Cov-2.

“La aplicación del refuerzo viene retrasada probablemente porque no se percibe el riesgo y porque la gente que se contagió con Ómicron tuvo cuadros leves y piensa que el Covid-19 ya no le puede hacer nada”, argumenta.

Para Vizzotti es clave una buena cobertura con tercera dosis de cara al invierno. “Más allá de la subvariante BA.2, por el inicio de las clases y el frío es esperable que aumenten los casos. No hay que esperar que eso para ir a vacunarse. De todas formas, esperamos que, con la cobertura de vacunación, las hospitalizaciones y muertes no sean considerables”, dijo.

Y agregó: “Estamos trabajando para que la gente se acerque a recibir el refuerzo. Es cierto que los grupos de riesgo ya se vacunaron con tres dosis en su mayoría y que la gente percibe menos el riesgo. Pasó lo mismo con la segunda dosis entre los más jóvenes que fueron a vacunarse recién con el avance de Ómicron”.

Sobre la posibilidad de aplicar un refuerzo en niños de 3 a 11 años, la funcionaria dijo que se está analizando, pero que aún no hay una recomendación a nivel mundial sobre este punto.

la voz