Debe U$S 141 millones. Sancor pidió la quiebra ante la Justicia de Santa Fe
La situación de la cooperativa láctea Sancor alcanzó un punto de no retorno este miércoles, cuando la conducción de la firma presentó formalmente el pedido de su propia quiebra.
Las primeras en informar el dato fueron fuentes del Gobierno de Santa Fe y de la Asociación de Trabajadores de la Industria Lechera de la República Argentina (Atilra). Pero al mediodía fue la propia Justicia de Santa Fe que confirmó la presentación ante el juez de Primera Instancia en lo Civil y Comercial, Marcelo Gelcich, que lleva adelante el concurso preventivo en el que se encontraba Sancor.
En su presentación, la cooperativa nacida en Sunchales, en 1938, reconoció la imposibilidad de afrontar sus compromisos financieros.
“La concursada Sancor peticionó su propia quiebra en el expediente en donde tramita el concurso preventivo (quiebra indirecta), por ella iniciado en febrero de 2025. La petición se basa en una decisión del Consejo de Administración de la Cooperativa, que convocó a asamblea para ratificarla el próximo 30 de abril”, hizo saber el juez Gelcich a través de la página web de la Justicia santafesina.
Ahora, el magistrado deberá decidir si acepta, y si es así en qué términos, o si rechaza el pedido de la cooperativa.
Una deuda millonaria y el desplome productivo
Sancor arrastra problemas productivos y una deuda millonaria desde inicios de este siglo. En 2006 estuvo a punto de venderse al grupo Adecoagro. Pero intervino el entonces presidente Néstor Kirchner, a través de su par Hugo Chávez, y logró de Venezuela un préstamo de U$S 80 millones, que devolvió con exportación de leche en polvo.
Luego hubo un segundo envío al Estado de Venezuela, del cual ese país quedó debiendo U$S 18 millones.
La devaluación que se produjo en 2018 le dio otro golpe. En febrero de ese año se había presentado en concurso preventivo, lo cual aceleró la caída. En diciembre de 2023 pidió su quiebra, de la cual no hubo una resolución.
En febrero del año pasado, Sancor volvió a presentarse en concurso preventivo informando la existencia de 2.702 acreedores, a los cuales no podía responder, con más de mil empleados que no cobraban la totalidad del sueldo correspondiente.
Tal es la dimensión de sus acreencias que debió crearse una sindicatura plural con la participación de siete síndicos. El informe que presentó el equipo en febrero de 2026 registró 1.519 pedidos de verificación de acreedores presentados. Los acreedores laborales fueron 1.064, el 70,65% del total de acreedores.
Según este informe, arrastra un pasivo de $ 195.158.794.413,68, que representa unos U$S 141 millones (dólar calculado al tipo de cambio del Banco Nación para la venta de $ 1.385).
Este colapso financiero fue la consecuencia de la caída estrepitosa de su capacidad operativa. Sancor pasó de procesar más de cuatro millones de litros diarios de leche en 1994 a menos de 500 mil litros en la actualidad.
En su proceso de achicamiento, la firma se desprendió de establecimientos y marcas emblemáticas como Las Tres Niñas, vendidas a Adecoagro.
Según informes de la sindicatura y la coadministradora judicial designada, Lucila Inés Prono, la empresa se encuentra en un estado de cesación de pagos e insolvencia patrimonial general.
La solicitud de la quiebra figura en el orden del día de una asamblea extraordinaria pedida por el Consejo de Administración de la cooperativa láctea para el próximo jueves 30 de abril en Sunchales.
Conflictos gremiales y el peso de la historia
El secretario general de Atilra, Héctor Ponce, calificó en diálogo con La Nación el pedido de quiebra como el fin de un «falso relato» de la administración.
El sindicato denunció que la firma se sostiene gracias al patrimonio de los empleados, actualmente unos 850, a quienes se les adeudan ocho meses de salarios, mientras la empresa dejó de realizar los aportes a la obra social.
Pese al pedido de quiebra, desde el gremio consideran que este paso no es el final, sino una oportunidad para que la marca «vuelva a florecer» bajo una nueva estructura, despojada de las gestiones que la llevaron al borde de la extinción.
Por el momento, Sancor cuenta con tres plantas activas en la provincia de Córdoba (Devoto, Balnearia y La Carlota) no emitió declaraciones públicas oficiales.
Cambió la cúpula del mercado lácteo argentino
El pedido de quiebra de Sancor marcará una referencia para la industria láctea argentino, ya que la cooperativa fue la número uno en producción durante muchos años.
Según datos del Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (Ocla), en 1994 el país producía un total de 21,3 millones de litros diarios. En ese entonces, Sancor era el líder con 4,6 millones de litros y una participación de mercado de 21,6% del mercado.
Las cinco principales productoras lácteas concentraban el 51,4% de la producción nacional. Pero además, las cooperativas lácteas aportaban 33% de la leche, las empresas nacionales privadas el 59% y las compañías multinacionales el 8%.
El último informe correspondiente al ciclo entre julio de 2024 y junio de 2025 la producción nacional fue de 30,4 millones de litros diarios.
El líder fue Saputo (La Paulina, Molfino, Ricrem y otras marcas) con 3,5 millones de litros diarios y una participación de 11,6%. A inicios de este año, Saputo vendió 80% de su negocio en el país al dueño de Corlasa, un holding peruano que estaba en el octavo puesto, Grupo Gloria, quien ahora es el líder del mercado argentino con cerca de 4,2 millones de litros y 13,7% de participación.
También se desconcentró la producción argentina. Entre 2024 y 2025, las cinco principales productoras lácteas concentraron el 35% del mercado y las cooperativas apenas representaron 3% de la producción. Hay que aclarar que Sancor no participó de la última encuesta por su situación concursal.
Otro dato interesante: tanto en 1994 como en 2025, el segundo lugar lo ocupó Mastellone con La Serenísima. Pero ahora, el 51% de este grupo pasó a manos del joint venture entre Arcor y Danone.

