Testigos complicaron al policía Chiambretto en la segunda jornada del juicio

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Nueve testigos prestaron declaración hoy en el segundo día del juicio que se le sigue al exjefe de la comisaría de Brinkmann Rubén Gustavo Chiambretto por irregularidades con vales de combustible.

Los testigos, en su mayoría policías en actividad que prestaron servicio bajo las órdenes del ahora comisario retirado, confirmaron la utilización de vales por parte de Chiambretto para cargar combustible en sus automóviles particulares y el cambio de éstos por dinero, con la excusa de realizar refacciones edilicias, por lo que su situación se encuentra más complicada.

El testimonio más relevante fue el del subcomisario Raúl Hernán Monge, quien presta servicio en el Tribunal de Conducta Policial y tuvo a su cargo la investigación de las presuntas irregularidades denunciadas en su momento por el oficial Franco Corvalán al subdirector de la Departamental San Justo comisario inspector Héctor Roldán y luego por éste a las autoridades del Tribunal de Conducta Policial.

Monge, que declaró durante una hora y veinte minutos, explicó detalladamente sobre la tarea que desplegó en Brinkmann y dijo que ellos tomaron conocimiento a partir de la denuncia radicada por Roldán, quien informó acerca de presuntas irregularidades en la administración de los vales de combustible.

El investigador entre otras cosas dijo haberse entrevistado con el propietario de la estación de servicios en donde se aprovisionaban de combustible los móviles policiales y que éste le confirmó que Chiambretto en algunas ocasiones cargaba combustible en sus autos particulares -Toyota Etios y Renault Sandero-.

Rubén José Ramón Carioni, dueño de la estación de servicios, también confirmó haber entregado dinero al exjefe policial a cambio de vales de nafta.

Monge señaló que ello estaba todo registrado por las cámaras de seguridad.

El investigador del Tribunal de Conducta Policial aseguró que está totalmente prohibido canjear vales de combustible por dinero, así éste deba ser destinado a la reparación y/o adquisición de repuestos para algún móvil policial. En ese caso existen talleres que trabajan para la institución, donde deben ser llevados los vehículos “pero bajo ningún concepto está permitido el canjear vales por dinero”.

Finalmente, Monge atestiguó que Chiambretto a raíz de esta situación y por resolución del Tribunal de Conducta perdió el estado policial, lo cual significa no poder hacer uso del uniforme ni tampoco portar armas de fuego, “en pocas palabras, es un ciudadano civil” y agregó que el exjefe se encuentra con un retiro condicionado, que “significa de acuerdo al resultado de este juicio puede o no perder los beneficios jubilatorios”.

Chiambretto está imputado como supuesto autor de los delitos de “abuso de autoridad y peculado” y es juzgado con jurados populares.

El oriundo de Villa Santa Rosa, en el departamento Río Primero, se había hecho cargo de la comisaría brinkmanense en marzo de 2016 hasta julio del mismo año.

 De acuerdo a la investigación habría utilizado los vales de combustible en beneficio propio. En ese sentido, se lo acusa de haber consumido unos 300 litros de nafta para movilizarse entre Brinkmann y Villa Santa Rosa, combustible que habría sido cargado en su automóvil particular.

Otro de los testigos en el juicio fue el intendente de La Paquita, Rubén Juan Para, quien confirmó que el municipio abonó una batería que el entonces jefe del destacamento, Luis Quevedo, había adquirido para un móvil policial.

El intendente afirmó que el policía le dijo que había hablado con Chiambretto y éste le había ordenado que adquiriera una batería en un lubricentro de la localidad, cuyo costo era de 1.800, “Quevedo abonó mil pesos y los ochocientos restantes los abonó la municipalidad”.

De este modo quedó confirmado el episodio de la batería que se había conocido en la primera jornada.

Por su parte, el policía Quevedo dijo que su jefe, Chiambretto, le ordenó que la comprara y con el correr de los días le reintegró los mil pesos que había pagado de su bolsillo.

El resto de los testimonios giraron sobre el manejo de los vales de combustible, las refacciones en la casa contigua al edificio policial, que a decir de los testigos nunca se realizaron y también sobre el modo en que se controlaba el consumo de los móviles en uso.

Otro policía confirmó pedido de canje de vales por parte de Chiambretto

El último testigo fue el oficial principal Lucas Bosco, quien cuando Chiambretto se encontraba en Brinkmann estaba a cargo de la subcomisaría de Porteña. Actualmente el oficial presta servicios en la Patrulla Rural de Morteros. Bosco en su testimonio dijo que en una oportunidad, el imputado le planteó el canje de vales de combustible por dinero, algo que él se negó a hacer.

El testigo agregó que en otra ocasión Chiambretto le dijo que era probable que necesitara alguno de los vales que tenía destinado a Porteña, ante lo cual le informó que si el vehículo era oficial (identificable) no había problemas, de otro modo se los negó.

Mañana podría conocerse la sentencia

Tras este testimonio se decidió pasar a un cuarto intermedio hasta este miércoles a las 9, se resolvió citar nuevamente al comisario inspector Guillermo Luis Ludueña, quien estuvo a cargo de la comisaría brinkmanense luego de la remoción de Chiambretto, ya que la defensa del acusado insistió en la comparecencia de este uniformado.

En la audiencia de esta jornada se podrían escuchar los alegatos y posteriormente el tribunal pasaría a deliberar para dar a conocer la resolución.

La Voz de San Justo