Córdoba, la provincia que después de De la Sota siempre fue amarilla

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La historia de Cambiemos tiene en Córdoba un bastión ineludible. El nombre, por ejemplo, se utilizó por primera vez en nuestra provincia, en las elecciones de 2014. Fue en Marcos Juárez y el propio Jaime Durán Barba estuvo en la ciudad, donde dio el OK para esa denominación.

Allí, con Mauricio Macri a la cabeza, se consolidó la primera oferta electoral que unió al radicalismo con el PRO. Aquello derivó en la creación de “Juntos por Marcos Juárez”, la fuerza que impulsó la candidatura de Pedro Dellarossa, que ganó la intendencia el 7 de septiembre de 2014.

Dellarossa venció en aquella elección a Oscar Fragazzini, el candidato de José Manual de la Sota. Y le dio la razón a Macri y su gente que veían en un encuentro con radicales una inmejorable opción de victoria. Nada menos que en Córdoba.

Con ese antecedente, la idea tomó forma y llegó a nivel país. Fue así que Macri se postuló como candidato a presidente en 2015 ya en Cambiemos. Y logró, en segunda vuelta, vencer a Daniel Scioli, del Frente para la Victoria, para llegar a la Casa Rosada.

CÓRDOBA, LA PROVINCIA QUE NUNCA DEJA DE SER AMARILLA

Pero antes, el debut electoral debió sortear las Paso. Aquella primera elección fue la única instancia en la que los cordobeses no votaron por Cambiemos (o su renovada Juntos por el Cambio).

Fue la elección en la que De la Sota se presentó como precandidato a presidente dentro de UNA contra Sergio Massa.

La boleta de De la Sota fue la más votada aquel 9 de agosto de 2015, con casi 745.000 sufragios en la provincia. La cifra, sin embargo no le alcanzó para vencer a Massa a nivel nacional.

En esa primera instancia, la fórmula de Macri y Gabriela Michetti sumó 678.186 votos y quedó segunda, por encima de Scioli y Carlos Zannini.

Sin De la Sota al frente, Cambiemos ya no perdería una elección nacional en Córdoba hasta hoy.

En aquellas votaciones generales de 2015, la alianza subió de una manera sorprendente en las generales llegando a 1.155.333 en octubre del mismo año. Sumó votos del delasotismo (477.147) y dejó lejos a Scioli.

Para la segunda vuelta, la cuestión entró en niveles récord. Macri-Michetti llegaron a 1.546.831 votos y se consagraron presidente y vice de la Nación. Entre agosto y noviembre, habían sumado 868 mil votos.

La seguidilla de elecciones superó todas las pruebas electorales, legislativas y presidenciales: sucesivamente Cambiemos/Juntos por el Cambio ganó las elecciones legislativas de 2017 (Paso y generales), las presidenciales de 2019 (Paso y generales) y las del último domingo (Paso).

Incluso se mostró como bastión cambiemita cuando la ola triunfal de Alberto Fernández pintó de celeste a casi todo el país (hasta Mendoza sucumbió, pero no Ciudad de Buenos Aires, donde nunca pudo).

Con una victoria del Frente de Todos prácticamente asegurada en las primarias, Macri eligió cerrar su campaña para las generales en Córdoba. Y la provincia le dio a 1.394.104 de votos, claves para achicar la brecha y llegar al 41% con el que dejó el poder.

LA VOZ – FEDERICO GIAMMARIA