Covid-19: el mundo no logra la meta de vacunar al 70% de la población

¡Compartir es demostrar interés!

El 5 de agosto del 2021 más de 21 millones de habitantes del planeta se aplicaron una dosis de la vacuna contra el Covid-19. Fue el pico más alto de aplicaciones en la campaña de inmunización más grande y veloz del la historia. Sin embargo, parece insuficiente.

En junio pasado, la Organización Mundial de la Salud (OMS) se fijó como meta lograr que el 70% de la población mundial estuviera vacunada con el esquema inicial para junio de este año. Además de no haberse logrado el objetivo, la campaña ha sido despareja a lo largo del planeta.

Según el último dato del sitio Our World in Data, el 60% de los población mundial se aplicó el esquema inicial de inmunización, que para algunas fórmulas implica colocarse dos dosis, y una dosis para otras (Cansino y Johnson & Johnson). Hay un 6% que solo se aplicó una dosis.

El 34% restante no recibió ninguna inyección, es decir, unos 2.300 millones de habitantes. Y el ritmo de vacunación ha bajado drásticamente. Ahora se aplican unas 755 mil personas por día, según el último dato disponible en el sitio Our World in Data.

La región con mejor cobertura de vacunación es América del Sur, con el 75% que completó el esquema primario. En el otro extremo está África, donde esa cifra se reduce al 17%.

Además de Sudamérica, solo Asia alcanza la meta del 70%. Eso muestra que, más allá de las desigualdades económicas y de acceso a este insumo esencial para la pandemia, también hubo otras dificultades que frenaron la campaña de vacunación.

Aunque para muchas personas es un deber ético, lograr una alta cobertura de inmunización en todo el mundo tiene un fin práctico. Es la mejor herramienta terminar con la etapa pandémica del Covid-19 y para evitar que surjan nuevas variantes aún más peligrosas que las que ya circulan.

COBERTURA GLOBAL INSUFICIENTE Y DESPAREJA

DESIGUALDADES Y EL FRACASO DE COVAX

Desde el inicio de la pandemia, los países desarrollados acapararon dosis. Argentina y países sudamericanos se colaron en esas primeras compras gracias a contratos con fabricantes que, en ese momento, fueron considerados de segunda línea, como los responsables de la Sputnik V y las vacunas chinas.

África quedó rezagada en ese primer impulso. Y, cuando comenzó a recibir más dosis, la sensación era de que la pandemia ya se estaba desvaneciendo por lo que la gente perdió interés por inmunizarse. Algo similar ocurre en Argentina, pero con las dosis de refuerzo.

A su vez, ahorcados por otras problemáticas sanitarias, las autoridades africanas abandonaron las campañas masivas. A fines de abril, casi la mitad de las dosis entregadas a África estaban sin aplicar.

Un pilar de la OMS para llegar a la meta global del 70% era el mecanismo Covax, que tenía como objetivo asegurar vacunas para al menos el 20% de todos los países, con el financiamiento de empresas, ONG y naciones desarrolladas.

Covax confió en el Serum Institute de India para proveer a los países de bajos ingresos. Pero en marzo de 2021, India detuvo la exportaciones de vacunas, agobiada por la ola que enfrentaba, debido a la variante Delta.

Este mecanismo tampoco dio soluciones a otros problemas crónicos que enfrentan los países menos desarrollados para vacunar a su población como la logística, el almacenamiento y el personal capacitado.

EUROPA Y EE.UU. POR DEBAJO

A pesar de contar con todos los recursos, Europa y América del Norte tampoco lograron completar la meta de la OMS. En este caso, los motivos son otros.

En casi la mitad de los estados de EE.UU., las tasas de vacunación de afrodescendientes e hispanos están por debajo de las de los blancos en 10 puntos porcentuales, en especial en los estados del sur y suroeste.

Estos grupos manifiestan una mayor desconfianza en las vacunas, además de manifestar más dificultades para acceder a ellas, a pesar de que hay dosis disponibles.

En Europa, el movimiento antivacunas es más fuerte que en América latina y provocó que mucha gente dudara de ponerse o no la vacuna. A su vez, el interés fue decayendo a medida que se sucedieron los diferentes olas de contagios.

BAJA COBERTURA DE REFUERZOS

En 2022 la pandemia está marcada por las diferentes versiones de la variante Ómicron. El esquema de vacunación ideal para esta etapa es tener al menos un refuerzo. De esta forma se asegura la protección frente a posibles cuadros graves de Covid-19 y se garantiza una mejor protección frente a una probable infección. La vacunación reforzada también puede reducir la chances de tener Covid persistente.

Este tipo de cobertura también presenta disparidades en el mapa, como se observa en América del Sur. Chile aplicó más de 105 refuerzos cada 100 habitantes (entre terceras y cuartas dosis). En Argentina la cifra es de 50,4 y en Brasil, 43,7. Mientras que en Bolivia solo se aplicaron 12 dosis de refuerzo cada 100 habitantes, valor que baja a 2,3 en Venezuela.

la voz