Forzó su suerte y le salió bien: el hombre ganador de $7 millones al rasca y gana

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Uno de los razonamientos más obvios con respecto a los sorteos y loterías es el que entiende que, si adquirimos todos los boletos, sin duda seremos ganadores, pues alguno de todos los números o combinaciones posibles tiene que ganar, forzosamente. En muchos países se utiliza la expresión “tiene todas las papeletas” para indicar garantía de que algo sucederá. Esta misma ha sido la maniobra realizada por Kevin Clark, un hombre que se dejó guiar por su corazonada de que el famoso juego rasca y gana, concretamente el Mega Cash, iba a entregar un elevado premio en Carolina del Norte.

El señor Clark ha ganado recientemente $A7 millones (concretamente $US5 millones o 370.602.000 pesos argentinos) con una arriesgada estrategia fundamentada en este presentimiento: decidió comprar el máximo de boletos de rasca y gana posibles en la zona donde creía que se entregaría el premio, para lo cual decidió recorrer 40 establecimientos en los que se distribuía Mega Cash, adquiriendo numerosos boletos de 20$ cada uno. Realmente invirtió tanto dinero, que si su corazonada no hubiese dado fruto, podría haberse arruinado. Aún así, decidió seguir las indicaciones que su intuición le marcaba y, no sin sorpresa, tras rascar y comprobar todas ellas, una estaba premiada con este cuantioso premio.

A diferencia de otros juegos de suerte, rasca y gana no puede sustentarse más que en el azar. Mientras que con los dados, los naipes o incluso con la ruleta se puede trazar una línea de actuación y usar diferentes tácticas para volver la suerte a nuestro favor, lo único que debemos hacer con un rasca y gana o scratchcard es frotar su superficie con una moneda o una llave y descubrir qué oculta la capa metalizada. Es por eso que, si había manera de forzar la suerte, era comprar todas las tarjetas posibles.

Sin embargo, este juego ha sido trasladado también a entornos online, donde se han creado variantes en las que la posición de los elementos puede afectar (como en las máquinas tragaperras, pueden tener un valor u otro dependiendo si hacen línea, e incluso existen tarjetas rasca y gana virtuales con botes progresivos), también el número de repeticiones de un objeto o incluso si se orienta a derecha o izquierda. Además, encontramos tarjetas con un precio único pero también algunas en las que elegimos a cuánto pagamos la apuesta por casilla rascada, y el valor del premio aumentará o disminuirá en función de la cantidad apostada.

Este sistema de rasca y gana es tan sencillo que se emplea incluso para crear promociones en artículos que compramos en supermercados, sean de alimentación, droguería o incluso en juegos y juguetes. En el mundo de los videojuegos para smartphones también son recurrentes para obtener mejoras en el transcurso de los juegos. No hay prácticamente reglas, no hay nada que aprender, sencillamente se trata de suerte si logramos o no el premio.

De uno u otro modo, los sorteos son el modo más justo en ocasiones de otorgar premios o penalizaciones cuando son muchas las personas que están optando y es complicado contabilizar los méritos. Los sorteos o juegos de suerte se encuentran presentes en nuestro día a día, a veces incluso en procesos de selección de acceso a viajes, puestos de trabajo o plazas disponibles para llenar un cupo en un gimnasio o de ayudas económicas disponibles para personas en dificultades financieras. La suerte por la suerte, sin estrategia detrás, es indiscutible, y todos confiamos en ella de una u otra manera para llegar a obtener aquello que codiciamos y nos parece lejano. En el caso de Kevin Clark, decidió invertir todo lo que pudo y garantizarse un premio, pero aún así, dependió de la suerte. Le ha salido tan bien que se tomará un descanso antes de seguir con su trabajo de toda la vida. El sueño de muchos y la satisfacción de unos pocos.