No alcanza con bañarnos en alcohol

¡Compartir es demostrar interés!

La Provincia decidió esta semana algunas flexibilizaciones que beneficiarán a la actividad gastronómica. Tanto bares como restaurantes podrán permanecer abiertos hasta la medianoche y aumentar el aforo, es decir, la capacidad de personas que pueden permanecer en simultáneo en el interior de cada local.

A su vez, el Ministerio de Educación de Córdoba decidió avanzar progresivamente hacia la presencialidad plena en las escuelas públicas, una realidad que concretaron desde la semana pasada los colegios privados de doble jornada.

Ambos acontecimientos obligan a insistir, una vez más, en la importancia de minimizar el riesgo de infección en espacios cerrados. En especial cuando la variante Delta ya está circulando.

A veces solemos pensar que bañándonos en alcohol quedamos protegidos y nos olvidamos de que este virus, al igual que la mayoría de los respiratorios, se transmite principalmente por el aire. Especialistas insisten en la colocación de medidores de dióxido de carbono en espacios cerrados. Este aparato –que monitorea la ventilación correcta– se enciende cuando el CO2 excede el umbral permitido para evitar el riesgo de contagio. Cada vez más universidades están desarrollando esta tecnología, para que los precios sean accesibles y el medidor pueda masificarse.

En el colegio Corazón de María se respetan los protocolos para las clases presenciales. (Nicolás Bravo)

“Dado lo aprendido sobre la infección por Sars-Cov-2, es necesario reevaluar la vía de transmisión de aerosoles para todas las enfermedades infecciosas respiratorias”, señala un estudio de revisión publicado el viernes pasado en la revista científica Science.

El artículo recomienda medidas de precaución adicionales para mitigar la transmisión de aerosoles y prestar atención “a la ventilación, a los flujos de aire, a las filtraciones y al ajuste de los barbijos y las máscaras”.

El Consejo Federal de Educación decidió flexibilizar la distancia en la que debe permanecer un alumno en relación con el otro dentro de un aula. Sin embargo, la entidad federal instó a las escuelas a seguir promoviendo la ventilación y el barbijo.

“Uno de los roles de la ciencia es detectar cosas que la intuición no te deja ver. A veces se cree que contagia quien tosió o salivó. Pero acá la ventilación es clave. Los medidores de dióxido de carbono deberían estar en todas las escuelas. Sin embargo, las políticas públicas tardan en llegar y corremos por atrás”, explica Maximilano Juri Abud, profesor del Área de Biología Molecular de la Universidad Nacional de San Luis.

Fue tan alto el impacto de las medidas de higiene y distanciamiento social que el año pasado prácticamente no circuló el virus sincicial respiratorio. El principal causante de la bronquiolitis en menores de 5 años suele provocar en invierno el colapso en las terapias neonatales.

También bajó durante la cuarentena estricta la cantidad de nacimientos de bajo peso en hospitales públicos, según un estudio colaborativo de neonatólogos en Córdoba publicado en la revista The Lancet. Este indicador de riesgo se potencia con la pobreza y con la desigualdad. El barbijo, el lavado de manos y la restricción en la circulación fueron algunos factores protectores, sobre todo para las mamás de bajos recursos.

Humberto Debat, virólogo e investigador del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria en Córdoba, recomienda revisar los protocolos: qué consideramos contacto estrecho y cuánto debe durar el aislamiento, puesto que el virus surgido en India se transmite más durante un tiempo mayor, y una persona puede contagiar a entre cuatro y seis días antes de presentados los síntomas.

La variante Delta ya tocó las puertas de la provincia y entró. A esta altura del partido, está claro que bañarnos en alcohol no alcanza. Sin barbijo, ventilación ni distancia, una mano lavará la otra, pero no evitaremos la transmisión.

POR NATALIA LAZARINI – LA VOZ