Segunda semana de diciembre – Semana de la conducción responsable

¡Compartir es demostrar interés!

Un conductor seguro no es aquel que simplemente sabe manejar, en tanto domina su vehículo y sabe maniobrar con él. Un conductor seguro es aquel que conduce su vehículo de tal modo que no sufre ni causa siniestros. Cuida su estado psicofísico para conducir, mantiene en buenas condiciones a su vehículo, y atiende constantemente lo que sucede a su alrededor en el tránsito para anticiparse a las situaciones que pueden ser peligrosas y poder actuar en consecuencia para evitar un siniestro. Respeta las normas, es responsable, tiene buen juicio, consideración y respeto hacia los demás.

     Un conductor seguro debe aplicar las 5 A de la conducción segura:

1. Acatar la ley

Conocer y respetar las normas y señales de tránsito. Éstas serían lo equivalente a las reglas de un juego o deporte. Ellas ordenan el sistema y nos permiten interactuar con los demás usuarios de la vía en forma segura y llegar a destino, entendiéndonos con los demás “jugadores” de la vía pública sin tener incidentes ni sufrir siniestros.

2. Alerta y atento

Al conducir se debe estar siempre alerta y atento al comportamiento de los demás usuarios de la vía, tanto conductores como peatones, y anticipar sus posibles maniobras correctas e incorrectas, para actuar en consecuencia. Mantener la atención en el entorno del sistema del tránsito, todo el tiempo, es indispensable.

3. Avisar las maniobras

El uso de luces de giro para cambiar de carril y por supuesto para doblar, o de luces intermitentes (balizas del vehículo) si se debe aminorar la velocidad o detenerse bruscamente, así como de señales manuales, aumenta la seguridad en el tránsito. Todos nos beneficiamos cuando sabemos con anticipación lo que harán los otros conductores o personas que comparten la vía pública, ya que podemos actuar con seguridad si se evitan las maniobras bruscas y se da a conocer con anticipación las intenciones de maniobrar.

4. Adecuarse a las circunstancias

Es esencial en la conducción segura adecuarse a las circunstancias del tránsito (la hora del día, el flujo del tránsito. etc.), del camino (el estado, los posibles obstáculos, etc.), y del ambiente (los cambios climáticos, lluvia, nieve, niebla, etc.). Es necesario adecuar en especial la velocidad de circulación, la distancia entre vehículos y los sobrepasos. Conducir en forma coordinada con los demás conductores y peatones, disminuir la velocidad si es necesario, mantener la distancia de seguridad, respetar las prioridades de paso y circulación, y adaptar la circulación y las maniobras para disminuir riesgos, son atributos del conductor seguro.

El apuro y la ansiedad al conducir, intentando sobrepasar de cualquier modo sin esperar las mejores condiciones, acosando a los que van adelante o apurando a los que cruzan a pie, puede ahorrar algunos minutos, pero multiplica la probabilidad un siniestro.

5. Anticipar lo que pueda pasar

Reconocer las situaciones de riesgo con la suficiente antelación para saber qué hacer y cómo actuar a tiempo es fundamental para evitar el siniestro. Se trata de preguntarse: ¿Qué puede pasar? ¿Cómo voy a reaccionar?

En la vía pública se puede presentar una multiplicidad de situaciones problemáticas que exigen del conductor seguro mucha atención: otros conductores pueden detenerse abruptamente, sobrepasar de manera imprudente, circular zigzagueando, circular a paso de hombre por vías rápidas, motocicletas o bicicletas que aparezcan de pronto junto o frente al vehículo -y peor aún de contramano-, peatones -los más vulnerables en el sistema del tránsito junto con los ciclistas- que se arriesgan cruzando inesperadamente por lugares no permitidos o niños que se lanzan a la calzada corriendo, vehículos de emergencia circulando a alta velocidad con balizas y sirenas que exigen que les abran paso, y muchas otras situaciones que pueden poner en riesgo la vida.

Para ver cómo ser un conductor seguro en el sistema del tránsito.

     La única forma de evitar siniestros viales es conducir en estado de alerta permanente, aplicando estas 5 A, las reglas del conductor seguro, respetando especialmente las normas y señales del tránsito, para cuidar la vida propia y la de los demás.