El Senado aprobó por unanimidad la creación del Parque Nacional y Reserva Natural Ansenuza

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En una votación unánime que coronó un largo trabajo de funcionarios, legisladores y organizaciones ambientales, el Senado convirtió en ley la creación del Parque y Reserva Nacional Ansenuza, el ecosistema ubicado en la región de la laguna Mar Chiquita que configura una de las maravillas naturales de la provincia de Córdoba.

El proyecto recibió 60 votos a favor y ninguno en contra, en el marco de un paquete que también incluyó la creación de otros tres parques nacionales: Aconquija en Tucumán; Laguna El Palmar en Chaco; y Pre Delta en Entre Ríos.

El Parque Nacional Ansenuza tendrá una superficie aproximada de 185.939 hectáreas que se encuentran dentro del espejo de agua de la Laguna Mar Chiquita, mientras que la Reserva Nacional estará conformada por 475.477 hectáreas, correspondientes a los humedales de los Bañados del Río Dulce y la parte norte de la laguna.

Estas dos superficies conformarán la tercer Área Nacional Protegida en Córdoba, junto a Quebrada del Condorito y Traslasierra. Además, Ansenuza se convirtió en el parque nacional número 41 del país.

Para celebrar la ley, se hicieron presentes en la Cámara alta el vicegobernador Manuel Calvo; el presidente de la Agencia Córdoba Turismo, Esteban Avilés; el secretario de Ambiente, Juan Carlos Scotto; intendentes y legisladores provinciales, además de integrantes de la Fundación Líderes de Ansenuza y otras organizaciones ambientales.

Los proyectos que dieron origen al nuevo parque fueron presentados por legisladores cordobeses de distintos partidos políticos, entre ellos la radical Brenda Austin, la camporista Gabriela Estévez -presente en el recinto-, los diputados schiarettistas y la senadora Alejandra Vigo, quien defendió el proyecto en la sesión.

“Esta ley es fundamental para la protección del patrimonio ambiental, no solo de nuestro país sino también del mundo. La laguna de Mar Chiquita constituye la mayor superficie lacustre de Argentina, es el mayor lago salado de Sudamérica y el quinto en el mundo”, describió la senadora de Córdoba Federal.

Para dimensionar la extensión, Vigo indicó que el nuevo parque “equivale a 213 lagos San Roque, 12 termas de Río Hondo, seis Mar Muerto y 17 Ciudad Autónoma de Buenos Aires”.

“Este enorme humedal, de alrededor de un millón de hectáreas, es considerado un sitio clave para la conservación de la biodiversidad a nivel global. Tiene una característica única: allí se encuentra el 66% de las aves migratorias y playeras registradas en el país. Se concentran 380 especies, casi el 36% de la avifauna de la Argentina”, detalló.

Asimismo, Vigo aseguró que el área “constituye un gran atractivo turístico en el corazón de nuestro país” y añadió que la creación del parque generará “nuevos puestos de trabajo”, con lo cual “el impacto económico será directo”.

En el Senado también impulsó una iniciativa la bonaerense Gladys González, presidenta de la Comisión de Ambiente y Desarrollo Sustentable. La senadora del PRO mencionó que “desde 1937 no se creaban parques de más de 500.000 hectáreas”.

González explicó que Miramar de Ansenuza “solía ser un centro turístico con más camas que Villa Carlos Paz, y después de la inundación de 1.977 nunca más volvió a ser lo que era. Hasta hoy. Porque la creación de un parque nacional va a ser un punto de inflexión para que, de la mano del turismo de naturaleza, vuelvan a impulsar esta zona”.

La sanción de la ley fue el broche de oro de un trabajo que comenzó años atrás con el empuje de la Fundación Wyss, Natura International Argentina y Aves Argentinas. Según González, la Fundación Wyss donó más de 5,8 millones de dólares para Ansenuza.

Se trata de un territorio de relevancia a nivel mundial, por tratarse de un ecosistema clave para la conservación de la biodiversidad. La laguna es conocida por sus aguas saladas y forma parte de la lista de Sitios Ramsar, que integran los humedales de importancia internacional.

La categoría de parque nacional implicará dotar a este ecosistema del máximo estándar de conservación; asegurar la protección a perpetuidad de sus valores naturales y culturales; y potenciar su posicionamiento como destino de ecoturismo, impulsando el desarrollo local.